Mientras Ross Brawn asegura que Honda no sería el equipo adecuado para Fernando Alonso la próxima temporada y Red Bull se preparaba en Jerez con Coulthard y Webber, las opciones de que el piloto español regrese a Renault F1 cotizan al alza. De hecho, el anuncio puede ser inminente después de que el Consejo Mundial de la FIA decidiera no sancionar a la escudería francesa por espionaje a McLaren.
Al parecer, mientras el piloto español y su pareja, la cantante Raquel del Rosario, pasaron la semana pasada en Asturias de vacaciones con su familia y estuvieron el fin de semana en la gala anual de la FIA en Mónaco, muy sonrientes y alejados de las continuas especulaciones que circulan sobre su futuro, el representante de Fernando Alonso, apoyado por la firma de abogados Garrigues-Walker, seguían trabajando para intentar conseguir un contrato que cumpla las expectativas marcadas por su cliente.
Fernando Alonso ya tiene vía libre para firmar con el equipo francés en 2008. El español ha retrasado su decisión final sobre su destino el próximo año hasta que estuviera claro que no tendría que cargar con penalizaciones o si el presidente de Renault, Carlos Ghosn, retiraría el programa de F1 si recibía una fuerte sanción.
El contrato podría ser de dos años e incluirá una cláusula de salida para el caso de que la nueva colaboración "no funcione" por razones no especificadas. El equipo francés quería que Alonso firmara un contrato por tres años, pero el piloto sólo quería comprometerse a uno, con lo que el acuerdo de dos temporadas sería una solución intermedia entre las pretensiones de unos y otros. El acuerdo económico se cifra en unos 20 millones de euros anuales.
Renault volvió a confirmar la pasada semana que está negociando el regreso del piloto asturiano al equipo con el que ganó dos títulos mundiales. "Estamos en contacto con Fernando Alonso. Se están llevando a cabo negociaciones que aún no han concluido", declaraba un portavoz tras las repetidas informaciones aparecidas en la prensa de que el nuevo compromiso se anunciaría finalmente esta semana. De hecho, Flavio Briatore ha sido el único que se ha manifestado, siempre confiado en repescar al piloto que les dio los dos títulos mundiales y después del veredicto del Consejo Mundial apuntó que "nos complace poder concentrarnos ahora completamente en la preparación del campeonato de 2008".
Alonso dejó McLaren a primeros de noviembre tras pasar un solo año de los tres que estipulaba su contrato después de una relación muy tensa con su compañero Lewis Hamilton y su jefe de equipo Ron Dennis.
Bajo sospecha
El Consejo Mundial de la FIA decidió no sancionar a Renault por el supuesto espionaje a McLaren-Mercedes, aunque consideró que sí "infringió el artículo 151c del Código Deportivo Internacional", pero decidió "no imponer ninguna sanción". El Consejo estimó que "pese a que muchos elementos no han sido aclarados (...) no hay suficientes pruebas que establezcan que estas informaciones fueran utilizadas para interferir en el Mundial". En un extenso comunicado, la FIA añadió que "ante la eventualidad de que nuevas informaciones aporten una aclaración nueva", el caso "podrá ser reabierto".
El equipo McLaren-Mercedes reconoció que hizo varias acusaciones "inexactas" contra Renault, como los "errores" en determinadas cifras: 18 esquemas técnicos llegaron a estar en posesión de Renault, y no 780, como había dicho anteriormente. Hace un par de semanas, la prensa británica se hizo eco de los datos del expediente de acusación de McLaren-Mercedes, según los cuales 18 empleados de Renault reconocieron haber tenido conocimiento de documentos técnicos confidenciales pertenecientes a la escudería británica. Pero McLaren reconoció que, en realidad, "trece empleados de Renault hicieron 18 testimonios y nueve de ellos admitieron haber visto y haber hablado de informaciones técnicas confidenciales pertenecientes a McLaren".
Renault suspendió y luego despidió al ingeniero Phil Mackereth, que al parecer actuó por su cuenta y sin informar a otros miembros de la escudería, a la que llegó en septiembre de 2006 procedente de McLaren. Además, alegó en su defensa que ninguna información vista "brevemente" por los ingenieros implicados "se utilizó para influir en la concepción del monoplaza Renault de ninguna manera". La FIA, por otro lado, aseguró que Renault se libró de la penalización porque sólo cuatro dibujos llevados al equipo por Mackereth los vieron otros ingenieros. "De los cuatro diseños... tres de ellos no le servían para nada a Renault o no han sido usados por Renault", indica la decisión tomada por el consejo. En cuanto al cuarto diseño de un componente de McLaren llamado J-damper, no resultó útil para Renault porque el equipo no entendía como funcionaba el sistema.