29/09/2006
Josep Viaplana (redactor Jefe de Motor del diario SPORT) / Fotos: Sutton
Avance GP de China
El campeonato está al rojo vivo. Michael Schumacher, que en Monza anunció su retirada a final de temporada, se ha situado a dos puntos de Fernando Alonso, el vigente campeón, el hombre que domina el campeonato desde que éste alzó el telón en Bahrein. Las diferencias son ahora inapreciables, y se espera un final de temporada caliente. La tensión entre los protagonistas, sus equipos y los suministradores de neumáticos ha aumentado considerablemente.
Si en el Campeonato de Pilotos la ventaja se ha reducido al mínimo, en el de Constructores, Ferrari se ha colocado por primera vez por delante. La Scuderia suma ya 3 puntos más que Renault, y la batalla se presenta también muy cerrada. Con 30 puntos en juego, el más mínimo error puede decidir el campeonato. A partir de ahora está prohibido fallar y deberán estar atentos hasta del más mínimo detalle porque todo puede derivar en decisivo.
Fernando Alonso, pese a que ha visto cómo la ventaja de 25 puntos que tenía en Canadá, la octava carrera del año, se ha reducido a los dos mismos puntos que ostentaba después de la carrera inaugural, se muestra confiado. El asturiano está seguro de que va a lograr el título, confía en Renault y está herido en su amor propio. Por otro lado, en Ferrari también se sienten ganadores tras la exhibición de Monza.
El calendario que resta también está muy igualado, hoy apenas se puede distinguir a uno como favorito pese a que la inercia sea favorable a Michael Schumacher y Ferrari, quien en siete Grandes Premios ha recortado 23 puntos. No hay, prácticamente, circuitos favorables a uno u otro, y las prestaciones de los neumáticos y la fiabilidad de los coches se perfilan como claves.
Circuito favorable a Alonso.
Escenario de la última carrera de la temporada 2005, el segundo Gran Premio de China sirvió para que Fernando Alonso, que en su primera visita había sido cuarto, lograra su séptima victoria del año y para que Renault sumara su primer título mundial de Constructores. El segundo puesto fue para Kimi Raikkonen tras una apretada lucha con Giancarlo Fisichella.
¿Y Michael Schumacher? Sus dos actua ciones en Shanghai hay que calificarlas de auténtico desastre. En 2005 terminó duodécimo, el peor resultado de su carrera, después de salir el último por un trompo en la crono y cometer diversos errores en carrera. El año pasado se estrelló contra el Minardi de Albers en la vuelta de formación de parrilla, en una maniobra muy polémica, y después de salir desde boxes tampoco terminó la carrera al sufrir otro accidente.
Este circuito, de reciente construcción y ubicado en las afueras de Shanghai, diseñado también por el alemán Hermann Tilke, combina largas rectas con curvas muy lentas y reviradas, con varios puntos de adelantamiento, y tiene una capacidad para más de 200.000 aficionados. Es un trazado, por otro lado, bastante exigente para los pilotos, pero también para los motores, los neumáticos y los monoplazas.
El británico Lewis Hamilton, flamante campeón de la GP2, debutó finalmente la pasada semana en Silverstone a los mandos del McLaren, en unos entrenamientos en los que Pedro de la Rosa se centró en la puesta a punto del coche y la elección de neumáticos para las carreras de China y Japón, en las que todo apunta a que estará nuevamente en la parrilla. La “perla” de Ron Dennis, que probará nuevamente un par de días después de Suzuka, se vio superado por otro de los “debutantes” ilustres, el brasileño Nelson Piquet Jr., quien encabezó la lista de tiempos.
“Nelsinho”, que acaba de fichar como piloto probador de Renault, superó a Heikki Kovalainen, el finés que sustituirá a Fernando Alonso como “titular” en Renault. Al margen de destacar que BMW y Honda se entrenaron en Jerez, hay que resaltar que Ferrari sigue preparando a tope las últimas citas del campeonato. Michael Schumacher, Marc Gené y Luca Badoer se entrenaron en el circuito italiano de Mugello, mientras que Massa probó diversas soluciones aerodinámicas en Fiorano. Ferrari quiere el título, y para ello no ahorra medios.