sábado, 04 de septiembre de 2010 Buscar

Formula1

Cómo prepararse para las altas temperaturas, por Marc Gené

09/08/2006

Cómo prepararse para las altas temperaturas, por Marc Gené

La Fórmula 1 no es ajena a la ola de calor que se está viviendo en Europa; si ya de por sí los equipos y pilotos tenemos una preparación específica para las carreras del verano, con las temperaturas tan elevadas que estamos viviendo esta preparación tiene una importancia que puede llegar a ser vital.

El conducir un Fórmula 1 requiere de una condición física (resistencia aeróbica, muscular) y mental excepcionales. Pero en GPs en los que el calor ambiental es muy elevado, los pilotos debemos ser capaces de soportar temperaturas dentro del cockpit que a veces parecen "inhumanas". Normalmente la temperatura dentro del habitáculo es unos 10 grados superior a la exterior, así pues, cuando "fuera" hacen 28 grados, en el interior estamos a unos 38 aproximadamente. En esta situación los pilotos sudamos mucho (durante una carrera de hora y media lo normal es perder entre 2 y 3 kilos de peso); pero os podéis imaginar qué sucede cuando la temperatura ambiente es de 38 grados. El cockpit se convierte en un horno de casi 50º, con lo que el aire que respiramos es muy caliente y la deshidratación puede ser preocupante.

La temperatura dentro del cockpit es tan elevada porque el motor lo tenemos justo en la espalda; también el hecho de que dentro del mismo haya muchos instrumentos electrónicos implica que éstos transmitan calor, y por último destacar que el roce del coche con el trazado (un F1 va constantemente rozando con éste para mejorar la adherencia del mismo) hacen que el suelo del coche se caliente muchísimo.

De hecho, sucede a menudo que la temperatura del suelo del coche es tan elevada que el "trasero" del piloto (que es la única parte en contacto con éste) quema tanto, que el piloto se ve obligado a parar en boxes y pedir que le levanten el coche 1 ó 2 mm para que toque menos y, por consiguiente, se caliente menos. Si a las altas temperaturas que hay dentro del habitáculo añadimos el esfuerzo físico que hacen los pilotos, la tensión de la carrera y el hecho de que llevamos un mono ignífugo de 8 capas, os puedo asegurar que a veces la situación puede ser muy crítica. No quisiera que nadie lo probase, pero para os hagáis una idea sería parecido a hacer footing con casco y balaclava enfundado en un mono de esquí a la una de la tarde.

Para aguantar esta temperatura lo más importante es estar muy, muy hidratado antes de empezar la carrera. Esto supone empezar a beber agua unas 3 horas antes de la prueba; incluso cuando no se tiene sed es importante forzarse a beber. Dentro del cockpit los pilotos podemos beber, mediante un tubo, un litro de agua o bebida energética durante la carrera. El mecánico encargado de ello procura introducir el agua justo antes de que empiece la carrera para que esté lo más fría posible, ya que si bien se encuentra en un depósito aislante, normalmente después de 30 minutos el agua está tan caliente que cuesta beber. Aparte, a veces pedimos a los equipos si pueden hacer alguna toma de aire dentro del cockpit y conseguir así algún tipo de ventilación. Muchas veces los ingenieros se niegan, ya que cualquier pequeña toma de aire supone que el coche no tenga una eficiencia aerodinámica perfecta; pero si os fijáis veréis que algunos coches justo en la parte superior del morro tienen una pequeña toma (en los que veáis la toma, significa que el piloto ha convencido al ingeniero que era más importante su condición física que perder 0,2 km/h de velocidad punta).

Referente a la indumentaria de los pilotos, hace tiempo había oído que existían los wet suits , que traducido significa "mono mojado". Hace un mes disputé una carrera en EE.UU. en el campeonato de las American LeMans Series con un Ferrari 430 GT2 y tuve la oportunidad de probar uno de estos monos. ¡La verdad es que funcionan de maravilla! La clave no está en el mono, sino en la ropa ignífuga. Tiene unos conductos por los que pasa agua, y estos conductos se conectan a una "nevera" que llevamos dentro del coche por donde el agua continuamente se va refrigerando. Dentro del coche hay un regulador para aumentar o disminuir la temperatura del agua. ¡Os podéis creer que llegué a tener frío dentro del coche! La verdad es que funcionaba mucho mejor de lo que me esperaba, con lo que quizá os preguntéis ¿por qué no lo utilizamos en la F1? Muy sencillo: este sistema es muy voluminoso (no cabría en el cockpit) y pesa entre 5 y 10 kilos. No obstante, incluso en el caso de que hubiera suficiente espacio, no existe piloto en el mundo capaz de convencer a un ingeniero de que por ir más "fresco" se rodaría unas 3 décimas por vuelta más rápido (es el tiempo que se perdería por llevar 10 kilos extra de peso).

 

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