viernes, 21 de noviembre de 2008 Buscar

Formula1

GP de Europa

26/08/2008

Josep VIAPLANA y J.M. FDEZ. PELLÓN / Fotos: DPPI y Sutton

GP de Europa

El brasileño Felipe Massa se convirtió en el primer ganador del GP de Europa en el nuevo y flamante Circuito Urbano de Valencia, que sorprendió a todo el mundo por su espectacularidad. Después del abandono de Hungría, el piloto de Ferrari se reivindicó en una carrera en la que la Scuderia no estuvo exenta de problemas, al romper Kimi Raikkonen el motor, y que estuvo marcada por el abandono de Fernando Alonso a las primeras de cambio, después de que le embistiera Nakajima en la primera vuelta.

Felipe Massa logró la victoria en el Gran Premio de Europa, duodécima prueba de la temporada, que sirvió de estreno para el espectacular Circuito Urbano de Valencia, una carrera marcada por el abandono de Fernando Alonso cuando aún no se había completado la primera vuelta y que congregó a 115.123 aficionados.

El Circuito de Valencia enmudeció. Fue como un jarro de agua fría en una cálida jornada veraniega. El peor de los presagios se cumplía y el héroe local culminaba el peor año desde que compite en la Fórmula 1 con un abandono forzado en la primera vuelta que, indudablemente, no entraba en sus planes, ni en los de unos aficionados que aguardaban un milagro por parte de su ídolo. El sueño se esfumó de un plumazo.

La crisis se desencadenó a la entrada de la curva 5. El japonés Kazuki Nakajima se pasó de frenada en su fogosidad y embistió por detrás a Alonso, que en el lance perdió el alerón trasero de su R28 y se vio obligado a abandonar cuando en el box se comprobó que la suspensión y el cambio también se habían visto afectados.

De hecho, el fin de semana ya se torció en la crono, puesto que Fernando falló por segunda vez esta temporada en el último corte y sólo una carrera caótica le podía permitir estar en el podio. Para entrar en los puntos, sin embargo, necesitaba una carrera perfecta, sin errores ni problemas, como la que protagonizó Timo Glock. El alemán, arrancando justo detrás de Alonso, con una estrategia idéntica a una parada y cargando combustible en la vuelta 30 de las 57 programadas, fue séptimo porque apenas hubo incidentes y los pocos que se produjeron no requirieron la entrada de ningún coche de seguridad, lo que aún le hubiera catapultado más arriba.

Es evidente que no es el año de Alonso y la clasificación lo refleja claramente. De los doce Grandes Premios disputados, sólo ha puntuado en seis. En Australia, la cita que inauguraba la temporada, fue cuarto, sumando así sus primeros puntos. En Malasia, sólo 1 punto, en Turquía 3, otro punto en Francia, 3 más en Gran Bretaña y 5 en Hungría. En total tiene 18, lo que le sitúa octavo. En 2008 ha sufrido tres abandonos –España (rotura de motor), Canadá (accidente) y Europa–, y como anécdota hay que señalar que dos de ellos han sido aquí.

Massa, imponente
El gran triunfador de este GP de Europa fue el brasileño Felipe Massa, que dominó la carrera con autoridad, sin el más mínimo fallo y después de haber sumado en la crono su cuarta pole position del año. Massa, que en la última carrera de Hungría se había visto obligado a abandonar a tres vueltas del final por la rotura del motor de su Ferrari cuando era primero y se hubiera colocado líder del Mundial, se reivindicó por todo lo alto. Su triunfo sobre Hamilton (quien sólo tuvo una ligera opción en el primer stint) fue aplastante, consiguiendo un hat-trick, es decir, pole, vuelta rápida en carrera y triunfo final. Sin discusión.

Felipe Massa aprovechó el salir desde la pole para dominar la prueba desde el inicio, imponiendo un ritmo frenético y estirando rápidamente la cabeza de una carrera en la que sólo Hamilton, tímidamente, pudo seguirle. Massa realizó su primera parada en la vuelta 15, lo que permitió al inglés liderar la carrera durante una vuelta, porque a continuación el británico también se detuvo en boxes. Kubica imitó a sus predecesores, por lo que en la vuelta 19, tras la parada de Kovalainen, que le había ganado una posición a Raikkonen en la salida, la carrera recuperó su orden inicial con el Ferrari en cabeza.

Con las posiciones estabilizadas se llegó al segundo turno de repostajes, y Felipe Massa protagonizó un incidente con Sutil que pudo costarle caro. Al reincorporarse a la calle de boxes estuvo a punto de colisionar con el Force India, y los comisarios abrieron una investigación que terminó con una multa de 10.000 euros para el brasileño, que estaba absolutamente indignado, porque lo consideraba un lance de carrera.

Raikkonen, desaparecido
Ferrari, sin embargo, protagonizó otro incidente en el repostaje de Raikkonen, que se adelantó a la orden y salió con la manguera de la gasolina puesta, arrollando a un mecánico, Pietro Timpini, a quien, después de ser trasladado al hospital, se le diagnosticó una microfisura de un metatarso del pie izquierdo. A falta de diez vueltas para el final, el finlandés, que en el anterior incidente había perdido otra posición con respecto a Jarno Trulli, vio cómo explotaba su motor en la recta de meta. Era la segunda carrera consecutiva que un motor Ferrari se rompía al final del segundo ciclo después de la decepción de Massa en Hungría, que tuvo que abandonar a tres vueltas del final cuando era primero y pasaba a liderar el campeonato.

Las últimas vueltas han confirmado la superioridad de Ferrari, con Massa controlando a sus rivales, Hamilton segundo y Kubica tercero. Kovalainen, Trulli, un sorprendente Vettel, Glock y Rosberg completaron la lista de pilotos que entraron en la zona de los puntos. Después de este GP, Lewis Hamilton conserva el liderato del certamen con 70 puntos, mientras que el brasileño escala hasta el segundo puesto con 64 puntos, 7 más que un desconocido Raikkonen, que volvió a hacer una carrera para olvidar hasta que rompió el motor de su Ferrari.

Robert Kubica, por su parte, comenzó la carrera desde la tercera posición y, al igual que los dos pilotos que le precedían, terminó el Gran Premio en el mismo puesto. La carrera fue ciertamente aburrida, a pesar de disputarse en un circuito excelente, pero que no respondió a todas las promesas de que habría adelantamientos. El espectáculo, nuevamente, estuvo fuera de la pista.

Por último, también hay que destacar la gran carrera de Sebastian Vettel, sexto en la calificación y que llevó al Toro Rosso a una sexta plaza final en un GP en el que sólo hubo tres abandonos. El alemán, que ya ha firmado para correr con Red Bull en 2009 como compañero de Mark Webber, está aprovechando al máximo todas sus oportunidades.

 

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