martes, 16 de marzo de 2010 Buscar

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Ficha técnica GP de Hungría

Fisichella también superó a Michael cuando la lluvia arreciaba, pero poco después de hacerlo sufrió una salida de pista que le dejó sin alerón.

GP de Hungría: 13ª prueba (de 18) del Mundial. Circuito de Hungaroing.

Longitud: 4.381 km.

70 vueltas: 306.663 km.

Tiempo : lluvia. Temperatura ambiental: 18-19º. Temperatura del asfalto: 21-24º.

Espectadores: 50.000

 

Formula1

GP de Hungría

08/08/2006

GP de Hungría

Pedro de la Rosa alcanzó su primer podio en un Gran Premio de Hungría histórico, en el que el británico Jenson Button logró la primera victoria de su carrera deportiva. La lucha entre Fernando Alonso y Michael Schumacher animó un fin de semana vibrante y nos deparó una carrera memorable, repleta de alternativas bajo la lluvia, donde los Michelin se comportaron mejor que los Bridgestone y que augura un fin de temporada no apto para cardíacos.

Ni el guión del mejor thriller de suspense hubiera deparado un final más apoteósico para un fin de semana caótico como el vivido en Hungría. El Gran Premio acabó, casi, como había empezado, con Fernando Alonso liderando el campeonato, con diez puntos de ventaja sobre el Michael Schumacher, quien a pesar de no haber acabado la carrera entró en la zona de puntos gracias a la descalificación del polaco Robert Kubica, por llevar un monoplaza con dos kilos menos de los reglamentarios. ++++++ No hay duda de que la carrera de este fin de semana pasará a la Historia. Será difícil borrar de la retina la increíble remontada de los dos primeros pilotos del Mundial. Será raro no recordar la locura del fin de semana, con el abandono por avería de ambos después de haber sido duramente penalizados en los entrenamientos. Pero lo que será imposible de olvidar será la imagen emocionada del español Pedro de la Rosa, de 35 años, en el primer podio de su carrera.

Por otro lado, Budapest también nos deparó el primer triunfo del británico Jenson Button en 113 Grandes Premios. El piloto de Honda, la eterna promesa, dio un paso de gigante para reconstruir su maltrecha credibilidad.

Emocionante carrera. En Hungría se vio la carrera más emocionante del campeonato de este año con momentos de lluvia, lo que ha complicado mucho la labor de los equipos para elegir las estrategias y los neumáticos. Las condiciones ambientales favorecieron los adelantamientos y los abandonos o roturas de elementos aerodinámicos a causa de las numerosas salidas de pista.

Si bien es cierto que tras el GP de Hungría las distancias en el campeonato se han reducido ligeramente, también es verdad que ahora queda una carrera menos. El campeonato sólo tiene 50 puntos en juego, cinco citas en las que los del Cavallino no podrán fallar si quieren atrapar al Renault del asturiano, que pudo comprobar que los neumáticos Michelin son muy competitivos sobre mojado. No había tenido muchas ocasiones para comprobarlo, puesto que era la primera carrera con lluvia desde el GP de Brasil de 2003 y la primera con asfalto mojado desde Bélgica del año pasado –la lluvia paró antes de correr–. De hecho, si en los anteriores Grandes Premios las prestaciones de los Bridgestone habían decantado la balanza hacia Ferrari, en Budapest fueron los Michelin los que se llevaron el gato al agua.

La del domingo fue una de esas carreras que enganchan desde antes de la vuelta de reconocimiento. Y no defraudó. Al apagarse los semáforos, los dos hombres que centraban la atención salieron disparados. Alonso salía por la parte limpia y, sin Klien delante –tomó la salida desde box–, intentó seguir a Schumacher. La remontada de ambos fue espectacular. Partían de la undécima y decimoquinta posición y en sólo una vuelta se colocaron cuarto (el alemán) y sexto, con Fisichella de separador.

Alonso dobló a Schumacher
El italiano fue presa de su compañero de equipo, quien se lanzó en busca del de Ferrari. Pero el duelo duró poco, menos de una vuelta, que fue lo que tardó Fernando en adelantar al alemán por el exterior. A partir de ahí empezó el recital del asturiano -incluso dobló a Schumacher, como en 2003 cuando consiguió su primera victoria en este mismo trazado-, hasta llegar a liderar la carrera en la vuelta dieciocho.

La estrategia de Renault había funcionado a la perfección; había cargado más gasolina y sólo iba a dos paradas, mientras que sus principales rivales iban a tres. La principal ventaja era que, al alargar el segundo pit stop había dado tiempo a que el asfalto se secara y, de este modo, podía salir con neumáticos de seco.

No obstante, cuando volvió a pista, manteniendo la primera posición, pasó lo que nadie esperaba. Un error mecánico –posiblemente un palier roto– dejó al asturiano fuera de la competición. A falta de menos de veinte vueltas para el final, se ponía en bandeja la remontada de Michael Schumacher, quien seguía con opciones a pesar de haber roto el alerón delantero al principio de la carrera y haber estado a punto de salirse por un trompo.

Había que remontarse dos años atrás para encontrar un Gran Premio en el que el piloto asturiano se viera obligado a abandonar por culpa de un fallo en su coche. Fue en el GP de Bélgica de 2004 cuando una pérdida de aceite en su Renault le dejó fuera de carrera. Desde que compite en la Fórmula 1, Fernando ha tenido que abandonar en veintiuna ocasiones, la última de ellas en el GP de Canadá del año pasado por culpa de un accidente.

Pero el GP de Hungría aún tenía reservada otra sorpresa. Faltaban tres vueltas para el final, Michael Schumacher ocupaba la tercera posición, pero cada vez le era más difícil mantenerse, puesto que sus neumáticos estaban muy deteriorados. Hasta que Nick Heidfeld, en una maniobra de adelantamiento, tocó a Schumacher. A su Ferrari se le rompió la suspensión y no le quedó otro remedio que abandonar.

Al final, Button
En una carrera de locura, la victoria fue para el británico Jenson Button, la primera de su carrera, curiosamente después de que fuera penalizado con diez posiciones en la parrilla por haber roto el motor en entrenamientos y saliera decimocuarto. Pero la jornada tenía otro nombre propio, el de Pedro de la Rosa, quien subía al podio por primera vez, después de acabar el Gran Premio en la segunda posición.

El piloto español, que se había situado cuarto en la parrilla, planteó una carrera muy seria y no cometió fallos. Ya en la salida recuperó una posición y en cuatro vueltas se puso segundo, tras adelantar a Rubens Barrichello. También durante cuatro vueltas protagonizó un apasionante cara a cara con el propio Michael Schumacher, que se acabó decantando a favor del de McLaren. Pedro recibió la recompensa a la constancia, la profesionalidad y el trabajo bien hecho, y muy probablemente en Turquía (27 de agosto) tendrá la oportunidad de volver a lucirse.

 

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