viernes, 21 de noviembre de 2008 Buscar

Formula1

GP de Malasia

25/03/2008

Josep VIAPLANA / Fotos: DPPI y SUTTON

GP de Malasia

Alonso consiguió su objetivo de estar en los puntos gracias a su pilotaje y perseverancia, porque de su monoplaza poco pudo sacar en Malasia. Por su parte, tras el estrepitoso fracaso que le tocó vivir en Australia, el equipo Ferrari se cobró cumplida venganza en una carrera que fue dominada con autoridad por Kimi Raikkonen, que tuvo como compañeros en el podio a un excelente Kubica y a Kovalainen.

El Gran Premio de Malasia, segunda prueba de la temporada, evidenció y puso de relieve que este año no tiene nada que ver con los tres anteriores para Fernando Alonso. El asturiano, que se entregó a fondo, logró su objetivo de entrar en la zona de puntos, y ese solitario punto que cosechó, que parece poco para los aficionados y también para su talento y palmarés, se celebró en Renault como un éxito. Puede que haya ganado en tranquilidad con respecto a su etapa en McLaren, pero en el aspecto deportivo ha perdido muchos enteros, y ello se pone de manifiesto en cada Gran Premio.

La realidad, la cruda realidad, es que Alonso no sólo no tiene opción de luchar por la victoria, sino tampoco por el podio, y que el R28 es un coche de la mitad de la tabla, muy lejos de los que le preceden: Ferrari, McLaren y BMW, y que incluso tiene problemas para superar a los Toyota, Red Bull o Williams. El asturiano, sin embargo, no se da por vencido y se entrega con el mismo ardor que cuando luchaba por el título, a la espera de que sus ingenieros encuentren alguna solución milagrosa para las próximas carreras. En Bahrein, de momento, en un par de semanas, se tendrán que conformar con el mismo material que han tenido en Australia y Malasia. Las primeras evoluciones están programadas para el GP de España, la primera carrera europea del año, que se disputará el 27 de abril en el Circuit de Catalunya.

No será fácil, ni mucho menos. El año será duro. Fernando, que arrancaba séptimo, perdió tres posiciones en la salida al centrarse en taponar a Hamilton y verse atrapado después tras Trulli y Heidfeld en la primera curva. Rápidamente, recuperó una plaza con respecto a Coulthard, pero ya no tuvo coche para nada más, pese a que en las últimas vueltas se lanzó sobre Mark Webber, que hizo una carrera de más a menos con el Red Bull. Había anunciado que el target, su objetivo, era luchar por entrar en los puntos, y, definitivamente, éste parece que va a ser el panorama dominante de todo el año. Aunque, hoy, según el material con el que dispone, es totalmente imposible, a no ser que surja una carrera caótica como la que vivimos en Australia. Los Ferrari barrieron
Quienes sí encontraron la solución de todos sus males en Sepang fueron los Ferrari, que, después de arrasar en la calificación, barrieron en carrera. El finlandés Kimi Raikkonen logró su primer triunfo de la temporada, sin paliativos, una victoria que fraguó en el primer repostaje y en una carrera impecable. El vigente campeón, conduciendo sin el más mínimo error, refrendó que hay que contar con él y con su coche para la lucha por el campeonato. Los errores de Melbourne quedaron enterrados de un plumazo y, nuevamente, se convierten en los máximos favoritos para revalidar el título. Sin discusión.

Después del descalabro de la pasada semana en Australia, Ferrari se tomó cumplida venganza, aunque el éxito se vio empañado por un nuevo error de Felipe Massa. El brasileño, capaz de sacarle medio segundo a su compañero en la crono con la misma gasolina, lideró la primera parte de la carrera hasta la primera parada en boxes. Que Raikkonen le superara en el repostaje le rompió todos los esquemas y, rodando a 5 segundos del líder, sin oposición de ningún tipo por detrás, se salió de forma increíble en la vuelta 30, enganchándose en la grava y arruinando un doblete de la Scuderia muy necesario. Esta falta de equilibrio le puede costar muy caro en sus aspiraciones de cumplir los tres años de contrato que le restan, incluyendo el actual. En esta segunda carrera se volvió a hacer evidente, por otro lado, que los BMW están a la altura, que son el tercer equipo en litigio y que pueden ser quienes decanten la balanza al final. Segundo Heidfeld en la carrera inaugural, en Malasia fue el polaco Robert Kubica quien subió al podio por segunda vez en su carrera deportiva, siendo este segundo puesto su mejor clasificación. A Heidfeld le quedó el consuelo de marcar la vuelta rápida en carrera en el penúltimo giro. Los BMW están ahí, preparados para aprovechar el más mínimo error de los Ferrari y los McLaren, con un coche rápido y fiable. Sólo falta que el equipo gane en consistencia, estrategia y solvencia. Cuando lo consigan, serán ya candidatos a la victoria.

Hamilton, el gran perjudicado
Dos carreras, dos triunfadores diferentes. En Sepang le tocó el turno a Raikkonen, y el gran derrotado fue Lewis Hamilton. El británico, que se impuso en Albert Park, pagó su error en la calificación al obstaculizar a dos rivales y verse en la quinta fila de la parrilla. Tapado por Fernando Alonso en la salida, hizo sus dos primeras tandas detrás del australiano Mark Webber, al que sólo pudo pasar en boxes. Curiosamente, la estrategia de McLaren le dio el podio a Heikki Kovalainen, y un error del equipo en el primer repostaje se lo arruinó a Hamilton. El aspirante al título perdió 10 segundos adicionales porque a los mecánicos se les atrancó la rueda delantera derecha. Sin esos 10", hubiese estado en el podio, porque no hubiera tenido tanto tráfico y, verdaderamente, cuando tuvo pista libre "voló".

Espectacular la carrera de Jarno Trulli. El italiano, que ya había estado brillante en entrenos, arrancando tercero y liderando la primera tanda de la crono, rodó siempre en las posiciones delanteras, con excelente ritmo, y supo al final defenderse con maestría del agresivo ataque de Hamilton. Toyota ha dado un paso hacia adelante este año, con ventaja en Sepang sobre Red Bull y Renault. Los Williams, por su parte, tras colocar los dos coches en los puntos en la carrera inaugural, fracasaron por completo.

 

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