A falta aún de dos pruebas para el final, el langreano Óscar Palacio ya ha sumado un nuevo título a su palmarés. La victoria lograda en Castrillón se forjó a base de mucho esfuerzo, puesto que en la primera manga oficial sufrió una salida de carretera que puso en entredicho su posterior rendimiento. Afortunadamente para él, todo se solucionó para volver en la segunda a lo grande: ganando. Día de sol en el concejo de Boal, donde la séptima edición de una de las subidas más bonitas de la región deparaba intensas emociones. Sobre todo en la lucha por ver quién sería el CM más rápido de la jornada, toda vez que estos pequeños monoplazas se están consolidando como los reyes de la Montaña allá por donde pasan. Lo que está claro es que, sea quien sea el piloto que lleve una de las barquetas con motor de motocicleta, el espectáculo está más que asegurado. Comenzó la jornada con los entrenamientos justo después de comer, tras una mañana llena de verificaciones y demás gestiones. Pronto quedó de manifiesto que Óscar Palacio no había recorrido tal cantidad de kilómetros desde Langreo para venir a pasear. Su meta era conseguir la victoria. El crono que marcó en entrenos (2.23.605) le dejó seis segundos por delante de Roberto Fueyo, otro de los hombres a tener en cuenta. ¿Y qué tienen en común ambos? Pues, en primer lugar, la increíble supremacía que están consiguiendo con los Silver Car, los monoplazas de CM fabricados por Juan Carlos Silvestre, que se están convirtiendo en la revolución del momento. Otero, con un Speed Car, consiguió el tercer mejor tiempo en estos entrenos.
La hora de la verdad
Tras el abrumador dominio de Palacio en entrenos (aún siendo consciente de que sus rivales se habían guardado algún "as" en la manga), en la primera de las especiales oficiales esperábamos que el piloto patrocinado por Farho lograse una contundente victoria. ¡Mala suerte! No fue así. Óscar se salía al tener problemas en la reducción, debidos a un embrague que no funcionaba del todo bien. Problema similar al que, en principio, había sufrido Roberto Fueyo en entrenos y que el muy profesional equipo de Palacio había conseguido arreglar. Así que, sin Palacio en la primera oficial y al enterarnos de su golpe, echamos un vistazo a los mejores tiempos y están comandados por Fueyo. Aún así, el de Obracasa se quejaba de que el tren trasero del Silver deslizaba demasiado, algo que subsanó hablando brevemente con Juan Carlos Silvestre.
¿Y por atrás? Pues Castro se colocaba segundo y avisaba contundentemente de que quería luchar por el podio, manteniendo, por lo tanto, una durísima pugna con Javier Otero, que se dirimió en esta primera oficial, por sólo tres décimas de diferencia. Emoción había de sobra para la segunda manga, aunque desde luego todo pasaba porque Palacio consiguiese reparar a tiempo su pequeño percance.
Vuelve para ganar
Después de un durísimo trabajo en las asistencias, finalmente Óscar Palacio consiguió la victoria en la segunda manga oficial de carrera. Las circunstancias no eran fáciles, puesto que él sabía que Roberto Fueyo estaba apretando de lo lindo por atrás. Pero éste no pudo superar su mejor tiempo logrado en la primera manga y, por el contrario, Palacio se encaramaba en un magnífico 2.21.665, que le daba la victoria, aventajando así en casi nueve décimas al mejor tiempo de Fueyo.
Por atrás, lucha entre Castro y Otero. Ambos bajaban su mejor tiempo de la primera oficial pero el de Mieres seguía en cabeza. Desde luego, otro espectador de lujo fue Juan Carlos Cueva, quien con el Speed Car GT no consiguió pasar de la quinta plaza, lo cual sin duda no deja de ser un excelente resultado. Sexto, finalmente, se metió José Antonio López con el Fórmula Tranvía, mientras que Jesús Álvarez terminó séptimo, y octavo Alberto Alonso.