Comenzó mandando en la prueba José Enrique Rodríguez, aunque siempre tuvo detrás a hombres como Miguel Ángel Blanco y Jairo Álvarez. Pese a todo, Rodríguez consiguió llegar como líder al término de la mañana, aunque la tarde prometía intensas emociones. Y sobre todo visto cómo estaban los tramos.
Dicho y hecho. Rodríguez se equivocaba en la penúltima especial y sufría un toque que le obligaba a decir adiós y dejar el rallye en manos de Jairo Álvarez, que de este modo se recupera del "0" cosechado en la primera cita del año, el Rallye de Tineo. El podio lo completaba la "conexión llanisca" de Alfredo Tames y Luis Arenas, consiguiendo así el primero auparse a la primera plaza del Desafío Regional. Una cita difícil, puesto que, de los nueve pilotos que tomaron la salida, sólo cuatro llegaron a la meta. Ese cuarto equipo fue el formado por Óscar Soto y Samuel Fernández, que además colideran el certamen junto a Tames, ambos con 28 puntos.