La razón hay que buscarla en un nuevo escape que se le añadió al coche del Desafío. Algo parecido le sucedió a Cima, quien decidía conservar la caja de cambios que suele utilizar en el Nacional.
Así pues, la quinta plaza de Miguel y Roberto con el 206 les llevó a ganar esta categoría, terminando muy por delante del segundo clasificado, que en el caso del Gr.X fue Alberto Martínez. El Gr.S fue cosa de Peláez, Golf en mano, quien terminó en la decimoctava posición. El rallye se completó con relativamente pocos vehículos de este tipo, ya que, como muestra, de los 25 primeros clasificados, sólo dos eran Gr.X y otros tantos Gr.S.