Octava victoria para el danés Tom Kristensen en las 24 Horas, una victoria merecida, pero que a los españoles nos deja un cierto regusto de amargura. A Marc Gené, líder durante buena parte de la prueba, junto con sus dos brillantes compañeros de equipo, Villeneuve y Minassian, le faltaron poco más de cuatro minutos para lograr un triunfo que hubiera sido histórico para él y para Peugeot.
No obstante, el himno español sonó en el podio para festejar la victoria de Antonio García en la categoría LMGT1, junto con Brabham y Turner con el Aston Martin con los colores de Gulf. Antes de la carrera García nos confesó que no había más remedio que "ir a toda pastilla" para ganar a los rapidísimos Corvette, "no darles tregua", y acertó.
El deseo de Michel Barge estaba fundado en los excelentes entrenos llevados a cabo por sus tres coches, con el francés Michel Sarrazin como el más rápido de sus 9 pilotos. Con un tiempo de 3.18.513, a un promedio de 247,16 km/h, dejó al mejor de los Audi (cuarto), el de Capello- Kristensen-McNish, a más de cinco segundos. Los tres Peugeot disputaron los entrenamientos como un rápido tren con tres vagones, el segundo conducido por un equipo debutante (Zonta, Klien y Montagny) y el tercero por Gené, Villenueve y Minassian, que dejaron al primer Audi a casi cuatro segundos...
Y entre los otros dos Audi se intercaló el rapidísimo Lola Aston Martin de Mucke, Enge y Charouz. Así, evitó además que las tres primeras líneas de parrilla estuvieran monopolizadas por los coches diésel.
En la categoría LMP2 no hubo sorpresas, ya que los Porsche RS Spyder de Verstappen y de Nielsen coparon los dos mejores tiempos. Sin embargo, en la LMGT1 los Aston Martin se vieron sorprendidos por los dos Corvette oficiales, que para Antonio García "eran rapidísimos gracias a las mejoras aerodinámicas que han incorporado". Y en la LMGT2 los Porsche 997 GT3 RSR dominaron a los Ferrari F430 GT. Por cierto, el equipo Epsilon Euskadi pudo contar con un segundo vehículo, condu cido por Nakano, Johansson y Gounon, por el "forfait" de otro participante, y se calificaron en decimoquinta posición. De cara a la salida de la carrera, los Peugeot partían como teóricos favoritos, ya que en el warm up el "tren francés" volvió a funcionar como un reloj, aunque, eso sí, esta vez seguido por el "tren alemán".
Salida en tromba
Los tres Peugeot tenían prisa, mucha prisa. Ya antes del puente Dunlop habían acumulado más segundos de los previstos sobre los Audi, y poco a poco se fueron distanciando más y más, siempre con Sarrazin en cabeza... hasta que transcurridas dos horas y cuarto tuvo que permanecer 20 minutos en boxes, con un problema en la caja de cambios. En ese momento, Gené se puso en cabeza de la prueba, posición que mantuvo hasta las cinco de la madrugada, con algún momento en el que el Audi luego vencedor le adelantó. Gené manifestó al respecto que en su lucha con McNish bajo la lluvia, no prevista hasta el final de la prueba, igualaba sus tiempos. Pero sus neumáticos se comportaban peor que los del Audi, lo que les hizo perder mucho más tiempo en boxes... además, durante las 24 horas de carrera, los alemanes fueron más rápidos en los repostajes y los cambio de pilotos, y tuvieron que parar en menos ocasiones, lo que les otorgó minutos cruciales para lograr la victoria final.
En la categoría LMP2 los Porsche seguían mandando sin problemas, siempre con el coche holandés de Verstappen por delante del danés de Nielsen. Donde sí hubo cambios fue en LMGT1, ya que los Aston Martin, casi siempre con el de Antonio García en cabeza, iban "a tope", como el madrileño había prometido. Resultado, los dos Gulf oficiales por delante de los dos Corvette oficiales... hasta que éstos reaccionaron y superaron al de Beretta.
Duelo entre dos
Los trenes Peugeot y Audi habían ido abandonando vagones, y sólo los de Kristensen y Gené continuaban luchando por la victoria. Tres minutos, dos, otra vez tres y... alarma en Audi, su líder chocó con un LMP2 a la una de la tarde. Un suspiro de alivio siguió cuando se vio que nada había sucedido en el coche, y el duelo entre dos, con lluvia a ratos, trompos, entradas en boxes, cambio de neumáticos... continuó hasta que la bandera a cuadros saludó una nueva victoria de los acaparadores Audi.
Cuatro marcas distintas en las cuatro categorías: Audi en LMP1, Porsche (doblete Verstappen/Nielsen) en LMP2, Aston Martin en LMGT1 y Ferrari (el F4309 de un tal Mika Salo) en LMGT2. Una 76ª edición que estuvo a punto de acabar con el triunfo de un Marc Gené que lo mereció con creces.