Los pilotos de GPC Sport, Manuel Giao y Pedro Couceiro llegaron a Jerez con ganas de aguar la fiesta a Peter Sundberg y Domingo Romero, y todo parece indicar que lo consiguieron, siempre y cuando la apelación del equipo de los segundos (RSV Motorsport) sobre la sanción que se les impuso por adelantar presuntamente con bandera amarilla en el transcurso de la segunda manga no prospere. Sea como fuere, no habrá campeones hasta que se reúna el comité de apelación, y eso tardará.
La reunión de Jerez fue irregular por muchas cosas, demasiadas cosas empezando por la lluvia, que inesperadamente cayó cuando se iba a dar la salida a la primera manga. Pero empecemos por el principio. Decíamos que Couceiro y Giao llegaron a por todas y empezaron a cumplir con su objetivo, obteniendo ambos el mejor tiempo en sus respectivos entrenamientos oficiales. En los de la primera manga, Romero fue quinto, mientras Sundberg fue el segundo más rápido en la segunda. Primera ventaja para los portugueses.
En GTB, el dominio fue total para el Porsche 997 GT3 Cup del portugués Francisco Cruz Martins y del británico Ben Clucas.
La lluvia sorprende
No aprovechó Couceiro su pole para ponerse en cabeza de la primera manga. Se la robó Ricardo Bravo y también fue superado por Lucas Guerrero. Pero poco importó, porque Domingo Romero se salió de la pista en la segunda vuelta. Todos los pilotos habían optado por neumáticos de seco, menos Morgan Moullin Traffort, que, con su Porsche 997 GT3 Cup de la categoría GTB, se puso en cabeza de la prueba.
Sin embargo, la lluvia duró poco y las cosas volvieron a su cauce. Guerrero volvió a ser primero cuando en el Ferrari de GPC hubo el preceptivo cambio de piloto y Manuel Giao voló por el trazado jerezano para hacerse con la victoria y ponerse líder del campeonato junto a Couceiro. Pero no habían cumplido con su handicap en el relevo y se les impuso 25 segundos de penalización, con lo que la victoria fue a parar a Fernando Spirito Santo y Ricardo Bravo (Ferrari). En GTB se impusieron Cruz y Clucas, que acabaron en una sorprendente tercera posición.
Victoria y sanción
Esta vez sobre seco, se disputó una segunda manga en la que Giao tomó la cabeza hasta que fue sustituido por Couceiro, y tampoco cumplieron su handicap de tiempo. En el Ferrari rival, Sundberg dejó el volante a Romero en una posición envidiable que, debido a que su handicap era más corto, le situó en cabeza. Su misión era contener a Couceiro, por lo que fue adelantado por Santiago Porteiro (Mosler) y también por Miguel Amaral (Porsche), pero logró acabar ocho décimas por delante del portugués. El título, en ese momento, era suyo y de Sundberg.
Fue entonces cuando llegaron las reclamaciones y las sanciones. Pero lo más importante es que GPC Sport reclamó contra Romero por adelantar con bandera amarilla... y su coche fue sancionado con 20 segundos por lo del relevo. Al final, Sundberg y Romero fueron sancionados con 25 segundos, lo que daba el título a Giao y Couceiro, pero su equipo, RSV Mostorsport, ha apelado su sanción, con lo que los campeones están en el aire. Por cierto, el Porsche de De Castro y Amaral (segundo) fue excluido por llevar un alerón trasero no conforme al reglamento.
En GTB sí hubo campeones: José Manuel Pérez Aicart y Óscar Fernández (Ferrari 430 Challenge), tras una brillantísima temporada.