Primeras victorias en el Open GT, que ahora lideran, para los pilotos de la Escudería Bengala. Con su competitivo Mosler –a pesar de ser el único coche entre los mejores GTA sin sistema de control de tracción– pudieron con una parrilla en la que, junto con el Seat Toledo de Fernández y Llobet, eran los únicos no Ferrari.
Por cierto, la participación fue bastante floja. Sólo 17 vehículos se atrevieron a cruzar el Mediterráneo para competir en Istambul Park, todos Ferrari salvo los dos ya mencionados, el Marcos Mantis de Merino y De Castro y un Dodge Viper GTS conducido por las estrellas turcas Ak (que presume de ser el piloto que más vueltas ha dado al circuito, más de 1.100) y Ozgun. Y si la participación fue floja, más floja fue la entrada de espectadores, más bien nula. Menos mal que las tribunas están decoradas con vivos colores...
Entre los Ferrari.
Tras unos entrenamientos en los que Sundberg (Ferrari) fue el más rápido en la primera sesión oficial y Lucas Guerrero (Mosler) marcó el mejor tiempo en la segunda, un sorprendente Luis Pérez-Sala (que había logrado el quinto mejor crono) pasó por primera vez la línea de meta en cabeza de la carrera, por delante de los Ruberti, Pier Guidi y Sundberg. Y en medio de los cuatro Ferrari, Pérez Aicart, que en la cuarta vuelta ganaba una posición al tener que entrar en boxes Pérez-Sala para cambiar los neumáticos (era el único que había salido con neumáticos de lluvia en una carrera declarada wet race).
Dos vueltas más tardó Pérez Aicart en ponerse en cabeza, aunque antes de hacerlo “frenó” sobre el coche de Ruberti, lo que a posteriori tuvo consecuencias para el piloto de Ferrari. Una vez en cabeza, sólo la cedió en el momento del cambio de piloto, pero Guerrero la recuperó inmedia tamente para imponerse en la meta al propio Ruberti y a Pier Guidi. La victoria en GTS fue para los turcos del Viper, y la de GTB para Arlotti y Gini (Ferrari 360 Challenge).
No obstante, la clasificación final reflejaba que Ruberti había retrocedido un puesto. El toque de Aicart (que se disculpó educadamente tras la carrera), había introducido un trozo de la deriva delantera del Mosler en el escape del Ferrari. Los mecánicos del equipo Edil Cris lo extrajeron durante el cambio de piloto, algo que el reglamento prohíbe expresamente, lo que conllevó una penalización de 25 segundos.
Sin agobios.
La segunda manga, celebrada el domingo antes de que una fortísima tormenta anegara el circuito, fue un auténtico paseo para la pareja de la Escudería Bengala. Guerrero se puso en cabeza en la misma salida y no la dejó hasta que tomó el relevo Pérez Aicart, que tardó una vuelta en recuperar el mando de la prueba y escaparse de sus rivales vuelta tras vuelta, para imponerse finalmente con casi 20 segundos de ventaja (en 26 vueltas) sobre Ruberti y Gianmaria.
Éstos salieron victoriosos de la lucha entre los Ferrari, en la que unos correosos Mowlem y Giao se lo pusieron difícil con sus 360 Modena GTC. Pier Guidi y Bartyan se retiraron con problemas mecánicos, y Pérez-Sala hizo una meritoria remontada tras el trompo sufrido por Cerqueda al inicio de la prueba. En GTS se impusieron de nuevo los turcos, mientras que la victoria en GTB fue para Santos y Van Zoest (Ferrari 430 Challenge).