viernes, 09 de enero de 2009 Buscar

comparativas

Audi A5 3.0 TDI Quattro, BMW 123d Coupé y Jaguar XK 4.2 Coupé

22/09/2008

Juan Manuel Garcia Rubio / Fotos: Jorge Brichette

Audi A5 3.0 TDI Quattro, BMW 123d Coupé y Jaguar XK 4.2 Coupé

Nuestro punto de partida en esta especial comparativa han sido las carrocerías coupé, tres, como pude verse. Y en esa diversidad encontramos el Jaguar XK 4.2, un gran coupé con un gran motor de gasolina, seguido del coche de moda en Audi, el A5, un deportivo muy equilibrado, y luego el 123d Coupé de BMW, el más pequeño de esta “triada”, pero el más racing a la postre.

Esta vez hemos decidido buscar tres coches, al azar, que coincidieran en su configuración coupé, pero tratando de buscar una diversidad casi extraña, como así muestran sus motores (hemos mezclado gasolina y diésel), los distintos comportamientos y hasta los tamaños y espacios.

Por eso, nos encontramos con un potente V8 de 4,2 litros de gasolina como el del Jaguar XK, con un sonido de escape cautivador, y dos motores turbodiésel: un 6 cilindros en V (Audi A5) y un 4 en línea (BMW 123d Coupé), como es el del más pequeño de estos tres representantes. Al final, resultan ser tres coches muy distintos, aunque su apariencia sea la de deportivos; uno más burgués, como es el XK, otro muy equilibrado en todo, como el A5, y el restante, el Serie 1, el más deportivo y también el más manejable en todas las situaciones.

De todos modos, hasta en las formas hay grandes diferencias. El Jaguar sobresale por su acabado y equipamiento (que no se nos olvide que también es el más caro), con un cuero de la tapicería muy cuidado. No es que estos apartados sean precisamente una asignatura pendiente del A5 o del 123d, no, pero en el coche inglés se miman un poco más estos aspectos, por aquello de que es parte del valor añadido de esta marca en modelos tan singulares como éste. El Jaguar es el único con el navegador y la mencionada tapicería de cuero de serie, un elemento este último que normalmente queda relegado a la lista de opciones, con precios que hacen temblar incluso a más de un bolsillo pudiente. También el Jaguar es el único que tiene distintas dimensiones en las ruedas traseras y en las delanteras; es, junto al BMW, un propulsión posterior.

Improntas varias. Para muchos de vosotros esto será mezclar peras y manzanas, o churras con merinas, pero es lo que nos pedía el cuerpo, y además es interesante ver cómo el más potente, y por diferencia, como es el Jaguar, no es el más deportivo… como tampoco lo es el más equilibrado, que ya hemos apuntado que es el Audi. De ahí nuestro interés por la mezcla y sus resultados.

El pedazo de coche que representa el Jaguar XK hace grande todo, incluido el precio, pues su factura final es con diferencia la cifra más elevada de esta "tríada". Claro está que es un gran coupé con el que cuesta entrar en algunas plazas de parking, porque es grande y ancho; si tienes la suerte de tener un coche como éste, piensa en este aspecto también. Es de esos vehículos que impresionan por fuera por su tamaño y luego ofrecen una habitabilidad reducida (como también lo hace un BMW Serie 6, por ejemplo), aunque las plazas delanteras, las importantes, se resuelven de sobra para cualquier conductor y acompañante en cuanto a anchura, altura y espacio para las piernas. 

El A5 va por los derroteros del coche inglés también, pero promedia mucho más todos los aspectos, siendo más razonable en todas las cotas, para luego ofrecer por dentro un espacio similar o mejor aún, pues detrás se viaja algo más cómodo. El de los aros impresiona a primera vista, pero al lado del Jaguar se nota una clara diferencia de imagen, pues es mucho menos poderosa, aunque el A5 es el coche de moda en Audi ahora, eso es indiscutible (y eso que hay grandes novedades en esta marca, que en este mismo número también te desvelamos). En este aspecto, el BMW está muy distanciado de los aquí hipotéticos rivales. El tamaño exterior "desciende" hasta los 4,3 metros para convertirse en un coche muy ágil y manejable estemos donde estemos; en ciudad, cabe en cualquier lugar, y en carretera, en el asfalto de las carreteras secundarias es donde sale a relucir todo su saber hacer y todo el divertimento que puedes buscar. Se puede cruzar de forma magistral, casi como fueras un piloto de rallyes (especialmente, claro, si antes has desconectado el control de tracción), y la diversión, como siempre decimos, está asegurada; algo que siempre, o casi siempre, está asegurado en los coches de BMW actuales con motores "potentillos".

El movimiento se demuestra "curveando"
Pero fuera de juzgar a estos coches por lo que ofrecen, por lo que valen o simplemente por el equipamiento, lo que a nosotros nos termina convenciendo para decir "yo me quedaría con…" es su marcha en carretera. Y más concretamente la forma que tienes de pasar las curvas a sus mandos, pues es lo que verdaderamente termina definiendo tus gustos al volante. En línea recta, demuestran todos ellos una estabilidad idónea y un aplomo sin discusión, lo que les diferencia de otras muchas marcas también. 

El 123d es un coche bastante redondo, aparte de que en este caso es el menos costoso (fuera de comentar aspectos como el espacio y demás) comparando precios… aunque ya sabemos que no son comparables directamente. La agilidad de movimientos en cualquier circunstancia es superior, claro está, a la del imponente Jaguar, y también a la del producto si cabe más equilibrado de estos tres coches, el A5 de estas páginas, un coche imperturbable en curva gracias a la tracción total; es difícil, por no decir imposible, hacer derrapar al Audi, ni aunque te encuentres con asfaltos llenos de gravilla donde las ruedas literalmente "surfean" en las piedras, antes de que eso ocurra te encuentras con un subviraje fácilmente controlable además.

Mientras que el 123d tiene una dirección muy directa (con dirección activa), y a la que por cierto hay que acostumbrarse antes para no doblar de más en curvas complicadas, el Jaguar representa lo contrario por su tamaño y condición de tracción trasera. También porque en el coche inglés encuentras que las suspensiones son hasta blandas, comparado con cómo se las gastan muchos coches de este segmento y pretensiones, y más concretamente con las del propio BMW de estas páginas. Todo ello hace que balancees más con el XK y pierdas cierta confianza, aunque nada alarmante, también hay que decirlo claro, siendo más lento su paso por curva. Ni con el control de tracción desconectado es fácil buscarle las vueltas a este gigante de los coupés modernos; en parte también porque al motor le cuesta vencer el resbalamiento de la caja de cambios para ofrecer movimiento al eje trasero. Eso sí, que nadie piense que uno no se puede divertir con este gigantón, pues jugando con las inercias y con un poco de anticipación todo se puede lograr.

Todo esto también le hace más torpón que sus dos rivales, pero es que es un coche diferente que no busca ante todo la deportividad, sino la rapidez y el confort.

Por su parte, el A5 es todo un ejemplo de estabilidad en carretera. No es tan duro tampoco como el Serie 1 de esta comparativa, y destaca por ser el único también con tracción integral permanente, una cualidad que le hace casi imperturbable frente a una curva afrontada a gran velocidad. Es difícil, muy difícil, hacer una pirueta con él (si estás pensando que en último caso tiras de freno de mano, vas por mal camino, pues éste es de botón y frena a las ruedas delanteras). De ahí también que el Audi quede relegado a una posición por detrás del BMW en cuanto a sensaciones racing, pues no le descoloca ni un asfalto en mal estado. Igualmente presenta una suspensión muy equilibrada, que no resulta dura pero tampoco blanda, y el coche vira bastante plano, pero no es incómodo. Es por ello que no podemos hablar de un gran deportivo en este caso, pero no porque se trate de un motor diésel en vez de uno de gasolina, sino porque su carácter y enfoque son también los de un gran turismo complaciente, bien equipado y con clase.

Comparando motores, y resultados, puedes ver que el Jaguar no es el más rápido en aceleración, siendo también, curiosamente, de los menos pesados y el que menor relación peso/potencia arroja a la hora de la verdad. Como es lógico, el inglés tiene las cifras de consumo más disparatadas, aunque esto ya todo el mundo se lo espera por la cilindrada solamente. Todo esto hace que nos demos cuenta de que no siempre el coche que más potencia proclama será el candidato más idóneo, ni siquiera por el combustible que quema. De hecho, cualquiera de estos tres coches es un excelente candidato según las necesidades.

 

 

Sites de Grupo Zeta