viernes, 09 de enero de 2009 Buscar

comparativas

El gasolina es también divertido, pero en recuperaciones nos resulta torpe comparado con el veloz diésel.

27/06/2006

Ford Focus 2.0 Duratec Sport vs 2.0 TDCi

Lo hemos dicho mil veces, pero el chasis del Focus sigue cautivándonos. Puede con todo y no desfallece aunque lo “maltratemos”. Es un seguro de vida rodante.

27/06/06
El Focus sigue ofreciendo una calidad de rodaje que difícilmente podemos comparar con sus rivales. Desde los Focus menos potentes hasta los más poderosos, siempre da la impresión de que el chasis es el que manda. Con buenas manos podemos hacer pasos por curva a velocidades impensables y siempre con reacciones nobles hasta cuando cometemos errores.

Tenemos entre manos dos versiones muy equilibradas y con buenos argumentos para ser elegidas. Del TDCi, poco que decir que no sepáis ya. Es fruto de un acuerdo con el Grupo PSA, con lo cual podemos decir que lleva el mismo propulsor que el 307, con todas sus virtudes y pequeños defectos. Entre las primeras destaca su suavidad, la patada que da el turbo a las 2.000 vueltas y el estupendo consumo. En el debe dejamos sólo el desarrollo demasiado largo de la última velocidad, que es un poco molesto. El gasolina tiene buenos bajos, es progresivo y da lo mejor de sí a partir de las 4.000 vueltas. Eso nos obligará a bajar de marcha muy a menudo para adelantar con seguridad, y se muestra en este aspecto bastante más torpe e incómodo que el diésel. El tacto deportivo lo encontramos en ambos, ya que con el chasis que montan podemos atrevernos a todo.

Sin embargo, la patada del diésel nos hará sentir más el coche en salidas de curvas, mientras que el gasolina es realmente divertido si lo conducimos en la zona alta del cuentavueltas. Es una difícil elección, porque nos podemos divertir con ambos y el gasolina no tiene un gasto exagerado. Los 10 CV más del gasolina no se notan en el cronómetro, lo que muestra la progresividad del gasolina y el carácter del diésel, que se adapta mucho mejor al chasis del Focus que del 307 en conducción deportiva. Por esto nos quedamos con el diésel, porque nos encanta la calidad de su conducción y porque el gasolina no desprende tanta sensación de potencia.

Kilómetros para compensar: 66.968

Ahorro diésel cada 100 km: € 2,21

ELEGIMOS: DIÉSEL
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