sábado, 04 de septiembre de 2010 Buscar

Como gato panza arriba

Como gato panza arriba

Con 2.00.11, el Mégane ha sido el quinto más rápido. Teniendo en cuenta que es el menos potente y que no tiene suspensión trasera independiente, el resultado es muy bueno, y mejor todavía teniendo en cuenta que su ESP no es desconectable. Efectivamente, está bien reglado y permite cierto juego, pero roba unas décimas que le hubiesen hecho ganar, probablemente, un puesto de poder eliminarse. Todo sea por la seguridad. Enamora la efectividad de su tren delantero y su comunicación con la carretera.

 

comparativas

Mégane Renault Sport

26/12/2006

Mégane Renault Sport

El Renault Sport acusa sus años, pero un jugoso precio, el mejor del grupo, y un motor interminable le dan argumentos para ser el preferido por muchos.

El Renault Sport se ha defendido como gato panza arriba en esta comparativa, y se ha superado. Con la cifra de potencia más corta, 225 CV –sólo igualados por el Focus ST–, suspensión trasera semiindependiente y además con sistema de control de estabilidad (ESP) no desconectable, el modelo francés ha sido capaz de superar al Cupra, y sin electrónica probablemente también se hubiese "comido" al modelo del óvalo. Ah, y todo ello siendo además el más barato de todos, lo que es una importante virtud. Sin duda, nos ha sorprendido favorablemente.

La clave está en un chasis bien afinado, con escasas pérdidas de tracción, que ha incorporado nuevos elementos con respecto a los Mégane "tranquilos" añadidos por Renault Sport, como un nuevo diseño del portamanguetas para eliminar microgiros y vibraciones. El Mégane te hace sentir la carretera, es bastante fácil de conducir, y tan sólo el tacto de la dirección eléctrica no encaja en la visión deportiva del conjunto.

Su eficacia, elevada, se consigue a base de un compromiso que no olvida el confort de marcha, de forma que su filosofía es similar a la de sus dos citados contrincantes: deportividad, sí, pero también suavidad suficiente para un uso diario.

El motor también colabora a su éxito. Este 2.0 turbo parece que rinde más de los 225 CV que indica, y de hecho sus prestaciones son bastante destacables y superiores a modelos más potentes.

Interior soso
Aunque podemos añadir algo más de colorido opcionalmente, el interior del Mégane llega con poca personalización, y el paso del tiempo le ha convertido en el menos cuidado de los que hoy nos ocupan, tanto por el tacto de los materiales como por su ajuste. Y es que se trata del coche más antiguo, y desde su nacimiento quizá hayan sido los interiores el punto que más ha mejorado en los coches, algo que acusa.

Por fuera, las modificaciones en la figura externa se reducen a defensas específicas, con nuevos antiniebla en el caso del Renault, menor altura al suelo y discretos alerones en la parte trasera, en la que también destaca la salida de escape.

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