Entre 1950 y 1955, Mercedes se hizo con dos Campeonatos del Mundo de Fórmula 1 con Fangio como piloto, ganó la Mille Miglia gracias a Stirling Moss y también la prestigiosa carrera Panamericana. En este contexto de éxitos, en 1954, pasó a la producción en serie el coche con el que había ganado esta última, el SL, que recibió el apellido 300. Nos es de extrañar que, nada más nacer, se convirtiese en un mito que condujeron personajes como Pablo Picasso o Clark Gable. Desde entonces, cinco generaciones del SL han nacido, y más de 600.000 se han vendido en todo el mundo. A día de hoy, el más poderoso es el SL 600 MG, con 612 caballos de potencia.