miércoles, 17 de marzo de 2010 Buscar

Línea R, una estética más agresiva

La Línea R intenta emular en parte la estética del Seat León de la Supercopa.

Para aquellos conductores que busquen una imagen deportiva en las versiones "convencionales" de la gama León, Seat pone a su disposición un kit estético denominado "Línea R", que está disponible en los motores de gasolina 1.8 TSI de 160 CV y 2.0 TSI de 200 por 3.208 euros, y en el diésel 2.0 TDI de 170 caballos por 3.080 euros. Este kit dispone de diferentes aditamentos aerodinámicos repartidos por toda la carrocería, llantas de aleación específicas con un diseño que recuerda a los Seat León de la Supercopa y un interior más personalizado. Adicionalmente, la gama dispone de dos paquetes especiales (Sport Limited y FR1). El primero incluye asientos deportivos, volante en piel, llantas de aleación de 16 pulgadas, faros antiniebla y tiradores exteriores en color negro, mientras que el segundo ofrece asientos deportivos, USB, llantas de 18 pulgadas, cristales oscurecidos y techo eléctrico.

Seat León FR TDI, la versión diesel

El FR TDI tiene un consumo más ajustado, pero es menos potente y más caro que la vesión de gasolina.

La gama "Fórmula Racing" ofrece, además del gasolina, una segunda motorización diésel 2.0 TDI de 170 CV. Sus prestaciones son inferiores a las de la versión de gasolina. El FR diésel consigue una velocidad punta de 214 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,2 segundos, aunque estas cifras se obtienen a cambio de un consumo medio realmente bajo (6 litros a los 100 km/h). En cuanto a la estética, los dos modelos son almas gemelas, diferenciándose básicamente por las siglas (situadas en las aletas delanteras), que hacen referencia al motor. Dinámicamente, su bastidor ofrece un comportamiento muy equilibrado, aunque no llega a ser tan deportivo como el FR de gasolina. Por último, su precio (25.150 euros) es ligeramente superior al del gasolina, una situación que le hace estar en desventaja, aunque su consumo ajustado sea un buen argumento para salir ganando.

comparativas

Seat León Cupra vs Seat León FR

07/10/2008

Gustavo RODRÍGUEZ / Fotos: Jorge BRICHETTE

Seat León Cupra vs Seat León FR

Estos dos modelos son la máxima expresión de deportividad, no sólo dentro de la gama León, también en la oferta deportiva de la firma española. Sus excelentes cualidades dinámicas y sus sobresalientes bastidores son una referencia dentro de la categoría de los compactos de tacto deportivo.

El titular de esta comparativa hace honor al acertado eslogan utilizado por Seat en uno de los últimos spots publicitarios del León. Desde luego, hay que reconocer que define a la perfección la personalidad del compacto español, un coche en el que prima la deportividad y el dinamismo por encima de otros apartados.

Por dinámica, y sobre todo en sus versiones deportivas, es un vehículo que se encuentra un escalón por encima de la competencia más directa. Se percibe un especial cuidado en todo lo que concierne a este apartado. Para comprobarlo, enfrentamos las versiones más potentes y deportivas de Seat. Tanto el Cupra como el FR son dos automóviles sencillamente excelentes, sobre todo cuando nuestro análisis se centra en el dinamismo y la conducción.

Muy deportivos
Ambas variantes exhiben unos bastidores muy bien reglados. Es cierto que el Cupra es más rápido y eficaz, pero también más caro y potente. Para alcanzar esa superioridad frente al FR, presenta una rebaja en la altura respecto al suelo de 7 mm. Además, utiliza aluminio en lugar de fundición de acero en las manguetas y en la chapa estampada de los trapecios. Como resultado, se obtiene una reducción de 7,5 kilos de masa no suspendida en el eje delantero, y por tanto, una reacción menos subviradora en curva. Por otra parte, la barra estabilizadora reduce su grosor frente a la del FR para mejorar la tracción.

En los dos contendientes, la postura al volante es prácticamente idéntica y viene determinada por los asientos. Los bacquets del Cupra son un guante y sujetan muy bien el cuerpo, aunque los del FR no nos dejan ni mucho menos indiferentes en este sentido.

Pero si tuviéramos que destacar algo de estos dos compactos deportivos, diríamos que impresiona la precisión que presentan en carretera. El tren delantero se merienda todo tipo de virajes, y el aplomo de sus bastidores te aísla perfectamente. Con todo ello, se consigue correr de lo lindo sin sudar una gota. Pero cuando se trata de buscar diferencias, el Cupra hace gala de un bastidor más elaborado y rígido, que ofrece como resultado una mayor eficacia y agilidad en sus reacciones.

Corazones potentes
Mecánicamente, los dos modelos utilizan el mismo propulsor, aunque con diferentes niveles de potencia: 240 CV en el Cupra y 200 en el FR. Las dos variantes del TFSI tienen un buen funcionamiento y, además, rinden a la perfección. En el Cupra, encontramos un motor algo más elástico y con una pegada superior (sobre todo en la zona alta del cuentavueltas); no obstante, el FR no se queda muy lejos y su par máximo lo entrega más abajo, concretamente a 1.800 rpm (el Cupra lo hace a partir de las 2.200 vueltas). Por prestaciones, el "Cup Racing" es claramente más rápido en cuanto a aceleraciones y velocidad punta.

Por lo que respecta a sus habitáculos, los dos son prácticamente idénticos, y su grado de personalización no resulta demasiado elaborado, aunque tampoco quedan exentos de ofrecer un diseño deportivo. Comparados, las diferencias se centran en ligeros cambios en la instrumentación, pomo del cambio y una leyenda específica de cada versión situada en la parte inferior del volante.

En las carrocerías, las diferencias son aún menores. Cuesta distinguir a una versión de otra, y hay que ser un conocedor del modelo para diferenciarlos a primera vista. Por ejemplo, el Cupra tiene remates en negro en la zona central inferior del paragolpes y en el borde de la rejilla, las llantas tienen un diseño exclusivo en cada versión y una medida diferente (17 pulgadas en el FR y 18 en el Cupra), y por último, el Cupra tiene una salida de escape ovalada, mientras que en el FR es doble.

Entre los dos modelos más deportivos de Seat existe una diferencia de 2.350 euros, una cifra que puede llegar a ser determinante para que el FR se imponga como vencedor, ya que su bastidor y prestaciones resultan más que satisfactorios. En el Cupra se viven sensaciones más excitantes, pero el FR logra situarse a la altura de las circunstancias sin complejo alguno.

 

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