Con trece pilotos, de los que tres eran portugueses y con algunas incorporaciones entre los españoles, aún falta por incorporarse alguno más, que no llegaba a tiempo a esta primera cita.
En la superespecial, Martins se hacía con el triunfo y con el primero de los cinco premios en metálico que Road House otorga este año a los mejores en esta primera parte de la carrera, con Marino San José y Rafa Feu bastante por detrás.
Desgraciadamente, a lo largo de la prueba el rápido piloto portugués fue perdiendo un tiempo precioso, primero, por problemas de frenos, y después, por la rotura del pedal de su embrague, pese a lo cual finalizaría en la tercera posición final.
Ballega y López comenzaban magníficamente y eran los primeros líderes, con los dos portugueses, Cardoso y Barreiros, cerca y enfrascados en su lucha fratricida, mientras que ni Feu, con problemas de embrague, ni Recuenco, con problemas físicos, podían entrar en la pomada del principio.
En el segundo sector, Martins, aún sin sufrir los problemas de embrague, era de nuevo líder, con Ballega cuatro segundos por detrás y Recuenco a la expectativa, pero el final de la jornada era desastroso para Ballega, que volcaba y perdía toda opción a la lucha por la cabeza, lugar que ocupaba Recuento, ya mejor de su dolencia, con Cardoso y Feu, en una épica contienda, tras el conquense.
La jornada finalizaba con Cardoso en cabeza y Feu a menos de un minuto, más o menos la diferencia que le distanciaba de Recuenco, por lo que el domingo Cardoso atacaba a ultranza, sabedor de estar en terreno de Feu, que le presionó hasta forzar un error, con vuelco incluido, del portugués, lo que daba el segundo lugar a Recuenco y el tercero a Martins. Destacada la actuación de Rubén Gracia, en una carrera muy complicada para debutar, saldando su aprendizaje sin errores y con una brillante cuarta plaza, por delante de su paisano, el desafortunado Ballega.