Y es que precisamente la primera sorpresa de este fin de semana loco llegó con el anuncio de que la última cita del año será en Cabanas, A Coruña, el próximo 10 de noviembre. Apenas dos semanas en las que deberemos hacer las apuestas sobre quién será el vencedor de un campeonato que, este año sí, está siendo espectacular.
Las enormes prestaciones de Solà hacían presagiar un duelo bárbaro con (o contra) Vinyes, quien llegaba a Madrid como líder. Eso sí, Dani hizo bien las cuentas para no estar en el IRC y poder estar presente donde más opciones tenía de ganar: en la Tierra. El ex campeón de España de Asfalto y ex campeón del mundo Júnior sabe que añadir un nuevo título a su ya extensa colección le puede convertir en uno de los pilotos españoles más laureados de todos los tiempos.
Lo que está claro, lejos de entrar en debates sobre mejores o peores, es que, a día de hoy, Solà es un tipo rápido sobre cualquier superficie. Lo ha demostrado en el Asfalto y lo puso de manifiesto en los terrenos próximos a Navalcarnero, donde la fina tierra, casi arena, puso en entredicho a aquellos que sólo piden caballos y caballos. Era una cuestión más de manos que de potencia, puesto que llevar el coche fino y salir ileso de las mil y una trampas tenía como recompensa llegar a la meta como líder.
En los dos rallyes, y por meternos ya en harina, el claro dominador fue Solà. Con Sánchez de "copi", el catalán tuvo como compañero de andanzas a Joan Vinyes, quien, muy motivado tras su buen resultado en el asfalto de Lloret, quería intentar salir de Madrid con el 1 en la provisional. Pero el de Andorra se encontró con muchos enemigos, como un reaparecido Óscar Fuertes, que estuvo rodando cerca de Solà en la jornada del sábado, hasta que su motor se rompió. Vinyes se quedó segundo, pero luchando en terreno de nadie para conseguir los 25 puntos que, al menos, no convertían los 32 de Solà en cifra insalvable. El sábado hubo sorpresas. Por ejemplo, Roca, que se metió tercero, no sin problemas al final con un coche que no quería arrancar. Cuarto era Willy Villanueva, con su hermano Rafa quinto. Dos pilotos que, aunque sabemos que son rápidos, no esperábamos tenerlos tan arriba, dominando además el Grupo N. Por el camino se quedaban hombres como el campeón, Álex Villanueva, quien nos confesaba no tener toda la confianza del mundo en el primer rallye post accidente en Palma del Río.
El domingo, más Solà
Tras el abrumador dominio del sábado, en el segundo de los rallyes las cosas no cambiaron demasiado. Y de nuevo Vinyes estuvo al pie del cañón, en esta ocasión mucho más rápido que el sábado, pero, en cualquier caso, sin poder alcanzar a un Solà ciertamente intratable.
Entonces comenzaron los duelos por el tercer cajón del podio, de nuevo con Fuertes en escena, y también con los Roca y Rafa Villanueva mostrando un ritmo alto. Se quiso meter también en la pomada Jorge García, quien finalmente terminó sexto, igualando de este modo su resultado del sábado. Pons también decidió repetir séptimo, consolidándose así en el tercer puesto de la general. Queda, por lo tanto, una última cita decisiva. Solà tiene 171 puntos, y Vinyes 166, con lo que podemos decir que, quien gane, se llevará el campeonato. Visto lo visto, parece que estos dos pilotos son los que más fuertes están en el campeonato.
Y por terminar hablando de lo que será la última carrera del año, es una excelente ocasión para los aficionados del Norte de acercarse a un pueblecito, entre A Coruña y Ferrol, que decidirá el nombre del campeón de 2007.