Convocada año tras año, da igual qué títulos haya logrado Ferrari en los diversos campeonatos donde participa, la final de esta temporada fue especial en muchos sentidos. Acostumbrados a celebrar los títulos mundiales de F1 de la Scuderia y de Schumacher a principios de este nuevo siglo, la recuperación de ambas coronas en 2007, con la consecución del título de Constructores y el de Pilotos para su piloto Kimi Raikkonen, la ocasión de los tifosi y los clientes de celebrar estos logros con el equipo más legendario de la F1 era de nuevo única.
Pero si los éxitos de Ferrari en F1 son por todos conocidos, no menos importantes y con la misma intensidad fue celebrada en Mugello la consecución de los títulos de Ferrari en los Campeonatos de Resistencia, FIA GT y ALMS (American Le Mans Series). En la primera disciplina Ferrari lograron el título con el equipo AF Corse, una formación en la que los pilotos campeones fueron Dirk Muller y Toni Vilander, fielmente secundados por Gianmaria Bruni y Stephane Ortelli. En el certamen norteamericano Ferrari, con el equipo Risi Competizione y con los pilotos Jaime Melo y Mika Salo consiguieron el título de Constructores y el de Pilotos de este competido certamen. Para celebrar sus logros, los Ferrari 430 GT de ambos equipos rodaron por Mugello realizando, al igual que los F1, una exhibición con cambios de neumáticos y repostaje incluidos.
Corse Clienti
Además de celebrarse las carreras de las Challenge Ferrari (que se disputan con los F430) que están articuladas en tres certámenes (Norteamérica, Italia y Europa), divididas así mismo en el Trofeo Pirelli (para pilotos con palmarés) y la Copa Shell (reservada a los gentleman driver), este fin de semana se celebró la Final Mundial. En ella participan los mejores pilotos de los certámenes anteriores, con lo que la parrilla de salida cuenta con más de sesenta vehículos.
La agenda del fin de semana de las Finales Mundiales de Ferrari es muy apretada. En el circuito se dan cita, además de las mencionadas Challenge, el resto de actividades de los programas Corse Clienti de la marca, como son el Ferrari FXX y el F1 Clienti, además de las Shell Históric Challenge, en la que compiten vehículos clásicos de la marca, acompañados por los Alfa Romeo de la Scuderia Ferrari de los años treinta e incluso los Maserati de aquella época y posteriores, ya que en el corazón de la marca se encuentran los primeros coches con los que compitió el equipo de Enzo Ferrari, e incluso los vehículos más gloriosos del pasado de Maserati, marca que actualmente también es propiedad del Grupo Fiat. Además de por su antigüedad, los coches de la Shell Historic Challenge están agrupados en categorías dependiendo de si poseen frenos de disco o de tambor.
Más de treinta privilegiados pudieron disfrutar con los monoplazas del programa F1 Clienti, un servicio único en el mundo, por el que los poseedores de los monoplazas de la marca (que desde hace unos seis años se comercializan de forma muy exclusiva, con precios que van desde 1 millón de euros hasta los 2 del más cotizado) rodaron en el trazado toscano ante los miles de aficionados reunidos. Por cierto, Ferrari sólo vende los monoplazas después de pasados dos años de utilización en competición, por lo que los más modernos que vimos en Mugello fueron los F2005 de Schumacher y Barrichello.
El equipo de F1, la estrella
El programa más reciente del Corse Clienti, el FXX, llega este año a su segunda edición. Los poseedores de este coche, producido en 30 unidades, pagaron por él 1,5 millones de euros, lo que les daba derecho, además, a participar en seis reuniones a lo largo y ancho de circuitos todo el mundo, donde a la vez que disfrutaban de la conducción del V12 de 800 caballos de potencia de este coche, participaban en el desarrollo de un coche laboratorio, en el que han tenido como colaborador de excepción al propio Michael Schumacher, que rodó junto a ellos con el FXX negro número 30, y a los pilotos probadores del equipo de F1.
Por si fuera poco, los diversos Club Ferrari convocaron una concentración en el circuito, culminando de este modo los actos del 60 aniversario de la marca, que finalizó con unas vueltas al trazado de Mugello, con Shunacher de abre pista con el FXX Evo y después de que el mismísimo Luca Cordero de Montezemolo les hubiera saludado uno a uno, personalmente, a la salida del pit lane.
El momento estelar del fin de semana se produjo el domingo a primera hora de la tarde, cuando cuatro monoplazas F2007 de la Scuderia, pilotados por los probadores Marc Gené y Luca Badoer y los pilotos oficiales Felipe Massa y Kimi Raikkonen realizaron su exhibición, rodando en formación varias vueltas por el circuito, con rapidísimas y espectaculares paradas en boxes. El súmmum llegó cuando en medio de la recta de tribuna, y ante los miles de seguidores, nos obsequiaron con un sincronizado desfile de trompos. No era para menos, la Scuderia celebraba el título de constructores y el de pilotos ante los entregados aficionados, a quienes los ojos, una vez más, se les volvieron a humedecer por la emoción.