La imagen de Renault ha cambiado por completo. La segunda posición de Fernando Alonso en la crono del GP de España disparó, nuevamente, las expectativas sobre sus opciones en este 2008. El R28, ciertamente, dio en Montmeló un importante salto cualitativo, colocándose de forma sorprendente en la primera línea de parrilla, rodando después en carrera en tercera posición hasta el primer repostaje. Fernando Alonso se vio obligado a abandonar en un Gran Premio en el que pudo ser quinto por una posterior e inusual rotura de motor, pero las sensaciones que afloraron invitan al optimismo.
¿Qué pasó para que se produjera un cambio tan sustancial con respecto al monoplaza que disputó las tres primeras carreras de la temporada? Con retraso, eso sí, Renault introdujo multitud de pequeñas novedades que convirtieron un bólido del montón en uno capaz de luchar por la pole y, posteriormente, por el podio. Para Fernando Alonso empieza ahora otro campeonato, en el que puede afrontar las carreras con expectativas. De todas formas, hay que tener claro que tampoco es el momento de lanzar cohetes, puesto que sobre todo Ferrari, pero también McLaren y BMW, están todavía por delante en cuanto a prestaciones.
De estreno
Renault había trabajado largamente en el túnel de viento, especialmente en dirigir mejor los flujos de aire para mejorar la eficiencia aerodinámica del monoplaza, con lo que se estrenó en el Circuit de Catalunya un nuevo alerón delantero y una espectacular aleta que cubre el motor inspirada en la que ya llevaba Red Bull desde el inicio del campeonato. Esta aleta no aporta mucho tiempo, pero es de gran ayuda porque estabiliza el coche en las frenadas.
Otro punto muy importante para este salto cualitativo de rendimiento fue la nueva suspensión delantera, que ahora optimiza la eficacia del coche, especialmente cuando el monoplaza se sube por los pianos. De todas formas, queda pendiente aún para próximas evoluciones mejorar en el apartado de la tracción, donde todavía se escapa un poco de tiempo.
Por otro lado, debemos señalar que hay un baremo muy interesante para medir el potencial del Renault en Barcelona, puesto que Fernando Alonso batió a Felipe Massa en la crono repostando con tres vueltas de diferencia, con lo que sorprendentemente el R28 estaba más cerca de la cabeza que lo esperado porque no llevaba ni siete kilos menos de peso, que cuantificado en tiempo podrían ser alrededor de dos décimas.
La reválida
Todas estas novedades, sin embargo, tienen ahora que certificarse en el GP de Turquía, escenario esta misma semana de la quinta prueba de la temporada. Será una reválida para Fernando Alonso y para todo el equipo Renault, más motivado que nunca. Flavio Briatore anunció en Bahrein que para Estambul se incorporarían más novedades técnicas, que de confirmarse le deberían proporcionar al piloto asturiano las décimas necesarias para luchar por subir al podio. Sin embargo, el propio Alonso aseguró que en esta carrera correrían con el mismo coche de Barcelona, con la salvedad de que van a estrenar motor y caja de cambios una vez cubierto el correspondiente ciclo.
En Turquía, que también es un trazado muy exigente, se podrá comprobar si las prestaciones de Barcelona fueron flor de un día o, por el contrario, si el R28 tiene ahora una base sólida para afrontar una temporada en la que aún hay mucho camino por recorrer. Se han disputado cuatro de las dieciocho carreras y está claro que si Renault pretende retener al bicampeón español al final de temporada tienen que hacerle, progresivamente, un coche ganador.
Mes crucial
Este mes de mayo será, por lo tanto, crucial, puesto que se podrá empezar a adivinar qué nos aguarda el resto de la temporada. Después de la carrera de Estambul el Mundial viajará a Mónaco, una de las citas legendarias del calendario. Al respecto, Fernando Alonso descartó "mejoras" en el coche, ya que en ese circuito, uno de los más "especiales" del campeonato, "es menos importante el motor, la aerodinámica o los frenos". Aunque reconoció que en el Principado el monoplaza necesita unos reglajes especiales, la carrera, dijo, depende del piloto, de la suerte o de las condiciones de la pista, lo que la convierte en una prueba ideal para los equipos que intentan dar una sorpresa, y más este año con la prohibición del control de tracción y las ayudas en frenada. "Ojalá para nosotros sea así", añadió. La verdad es que en los últimos días es más optimista en su futuro.
En definitiva, hay que ser optimistas porque la mejora del R28 es una evidencia, tanto mecánica como aerodinámicamente, pero tampoco hay que olvidar que el sábado del GP de España Fernando Alonso dio la vuelta perfecta espoleado por un público que nunca le ha dado la espalda y que llenó hasta los topes el trazado catalán.