Deporte
24/04/2008
Javier BUENO / Fotos: Kike SALGUEIRO
Nacional de Asfalto: Canarias
Aunque éste empieza a ser ya el rallye de los GT, dado que Sergio y Diego Vallejo son “reincidentes” en eso de ganar en Gran Canaria, al principio no estuvo muy claro si sería un Ferrari o un Porsche quien se hiciera con la victoria. El resultado final fue que los “rojillos” fallaron y el 911 GT3 subió al poder con todo merecimiento.
Inicialmente, nadie tenía muy claro qué podía pasar en esta 32ª edición del Rallye de Canarias, al margen de las numerosas clasificaciones que había que establecer por aquello de la puntuabilidad europea, nacional y regional, ya que contó con un plantel de salida envidiable.
Tres Ferrari y un Porsche, cinco S2000, dos WRC y unos cuantos aparatos más estaban dispuestos a devorar los bonitos tramos del interior de la isla. Lo que nadie esperaba es que algunos de los que se supone deben llevar las riendas del campeonato se quedaran fuera de juego a poco de calentar los neumáticos.
El primero al que se le pusieron las cosas difíciles fue al equipo Peugeot, cuando Óscar Garre tenía un despiste la víspera en el shakedown. Por la envergadura del golpe, se temió que no pudiera salir, pero el "quirófano" del equipo Peugeot hizo un trabajo de madrugada impecable y Óscar estuvo en la salida.
Todo en orden, todos al ataque en el primer tramo, en el que, desafortunadamente, Yeray Lemes no llegó ni a tomar la salida, cuando entre el control y el crono de salida se rompía un palier de su Ferrari; pérdida importante, pues creemos que el lanzaroteño no iba a quedarse precisamente quieto en el resto del rallye.
Eso fue para desayunar, porque cuando íbamos a por el aperitivo, con unas papitas con riquísimo mojo picón, nos llegaba la noticia de que Miguel Fuster había impactado contra un guardarraíl al cortar más de la cuenta en una curva, terminando de la otra parte de la carretera y contra la chapa de protección. Así pues, tramo anulado al tener que emplear cierto tiempo en retirar el coche, y el vencedor en Alicante y líder del campeonato a jugar al golf a Maspalomas, como en los mejores tiempos hacía Kankkunen; algo tienen en común.
Siguiendo con los incidentes, al final del primer tramo tampoco llegaba Sergio Pérez, cuando, al parecer, la pérdida total de aire de la rueda delantera derecha debido a alguna historia en la válvula le provocaba una imprevista barrida del tren trasero, impactando y rompiendo un soporte del brazo de suspensión.
Sergio y Armide, sin resuello. Así las cosas, y cuando en tan sólo dos tramos se había perdido tanto piloto de altura, no quedaba otra que centrarnos en los supervivientes. Y entre éstos, Armide Martín estaba fuerte, pero que muy fuerte. Los tres tramos del primer bucle los había ganado sin contemplaciones, pero Vallejo le marcaba de cerca, ya que del Ferrari no le separaban más de 6,5 segundos. Luis Monzón tampoco quería perder el tren de cabeza, pero cedía terreno frente a Armide, teniendo además que controlar a Ojeda, que rodaba a tan sólo 9 décimas del piloto de Santa Brígida. Josep Basols, por su parte, estaba haciendo un buen rallye desde el quinto puesto, con un Ferrari que poco tenía que ver con el que había pilotado en Alicante. Garre tenía que superar el trauma de su salida en el shakedown y su objetivo era ganar confianza, mientras que José Torres, con un Clio R3, daba cuenta de un Joan Vinyes que se las veía y se las deseaba para frenar su también Clio, pues no había forma de pararlo. En cuanto a los Nissan, en esta cita mucho mejor también, ya que tanto Sergio Fombona como Rubén Gracia iban por su sitio.
Martín suma y fuera
En la segunda pasada a los tramos de Moya, Valleseco y Teror, todo apuntaba a que Armide apretaría el paso, y así lo hizo, especialmente en el tramo de 21 kilómetros que se había anulado por la mañana. Marcó un buen crono, dejando a Vallejo a 17,3 segundos, que casi era un aviso a navegantes. Pero, poco después, también se le iban los pavos: tocaba en un interior a derechas y salía rebotado a izquierdas; daños en el tren delantero y para casa.
Los dos tramos que cerraban la primera etapa, El Saucillo y Parador-Lomo Magullo, que sumaban más de 50 kilómetros, eran de Mundial. Vallejo y Monzón se repartieron los scratchs, pero el piloto de Lugo no acababa de escaparse, ya que el crono de Monzón, que precedió a Ojeda, fue espectacular.
El hecho es que, a final de etapa, la diferencia entre el Porsche y el Peugeot de Monzón pasaba 2 décimas de los 10 segundos, distancia prudente en vista de los cuatro tramos de la segunda jornada. El tramo del Parador fue demoledor también para el equipo de Piedrafita, ya que perdían el tercer Ferrari, cuando Basols tocaba un guardarraíl, rajaba el depósito de gasolina y perdía la mitad del coche, quemado.
Vallejo, muy fuerte. La segunda etapa se iniciaba con el tramo de Agüimes-Santa Lucía, en el que Monzón atacaba y por 3 décimas ganaba a Vallejo. Pero ello fue ya demostrativo de que ahí iban a quedar las cosas, ya que en San Bartolomé de Tirajana el Porsche empujaba de nuevo, dejando casi 20 segundos de por medio con Monzón. A esas alturas, y a falta de dos tramos, aunque Sergio no se relajaba, Monzón tenía claro que no había nada que hacer, aunque lo intentaba en el segundo paso por Agüimes, marcando su tercer scratch en el rallye, antes de que Vallejo rematara la jugada en el último tramo y segundo paso por San Bartolomé. Quique Ojeda no tenía otra que conformarse con el tercer puesto: "Inicialmente, mi intención era ir a por todas y empecé atacando, aunque muchos de los tramos eran nuevos para mí. Cuando vi cómo se las gastaban el Porsche de Vallejo, los Ferrari y Luis, me di cuenta de que intentar estar con ellos era muy arriesgado, poco podía hacer".
Monzón, por su parte, asumió la "derrota" con la elegancia que le caracteriza, a la espera del norte de la península, y Garre fue superando el trauma para completar el buen resultado del equipo Peugeot. Muy buen rallye el de Torres, e infinitos problemas para Joan Vinyes con los frenos de su Clio. Entre los Nissan, Fombona se portó y Gracia superó el contratiempo de un pinchazo y la rotura de un tirante de suspensión, siendo Cima Jr. el único que no estaba en la llegada, al tener un problema con un relé y penalizar 19 minutos.
A poco de iniciarse la temporada, el campeonato toma un buen cariz con el liderato de Vallejo y la persecución de Monzón. Es de suponer que con la llegada al Rallye de Cantabria la nota la dará Ojeda, los GT sufrirán un poco más y los Ferrari mantendrán la tónica de Canarias. Esto, señores, no ha hecho más que empezar. Vallejo es líder, pero, ¿por cuánto tiempo?