Trepidante inicio de temporada en la provincia de Salamanca para un Nacional de Tierra que ha tenido un importante punto de inflexión en la aparición triunfal de Xevi Pons. El ex piloto de Citroën Kronos en 2006 se ha decantado por uno de los Mitsubishi Lancer Evo IX de nueva factura preparados por RMC. Mientras, enfrente, todo un Dani Solà, con el título de campeón de España de Rallyes de Asfalto 2006 bajo el brazo y la experiencia de haber ganado las cuatro últimas carreras del certamen de Tierra del año pasado.
A su lado, pilotos de tan contrastada solvencia como el andorrano Joan Vinyes o el vigente campeón, un Álex Villanueva que no ha encontrado aún quien se quiera hacer con su coche campeón para poder pasarse a las indudables bondades de los nuevos Evo IX. A la lucha contendían también otros grandes pilotos del panorama nacional, como Joan Vinyes, con un Subaru Impreza 07 hecho para él en Barattero; Nani Roma, con un Gr.A de Calm; Amador Vidal, con ilusiones renovadas tras una temporada 2006 en la que ganó una carrera, y Francisco Pardo, quien, después de dos años ganando la Impreza Cup, decidió que el cambio a Mitsubishi era ya inexcusable.
Así las cosas, faltaba saber hasta qué punto Xevi Pons sería capaz de adaptarse a los nuevos métodos de su Lancer Evo IX, completamente distintos en la forma de lo que había pilotado hasta ahora. Sin embargo, tras haber hecho tests previos en la provincia de León, Xevi encontró el punto de equilibrio entre el rápido rodar del Evo IX y la experiencia consolidada de su paso por los todopoderosos WRC. Comenzó ganando desde el primer tramo, un tramo A que fue acortado por culpa de una zona final plagada de barro, que, cuando quiso ser arreglado con una pala, se convirtió en un auténtico barrizal.
Así pues, apenas invirtió un minuto y treinta y cinco segundos Pons en comprobar que sus sensaciones a bordo del Lancer eran buenas. Lo mismo pensó Dani Solà, que sin embargo se quedó a 3,1 segundos del tiempo conseguido por su amigo. Villanueva se plantó tercero, a tres décimas del ex campeón del mundo Júnior. Pronto vimos que Vinyes no tenía su día, y que el Impreza no estaba tan puesto a su gusto como le hubiera gustado al ya piloto de Imex Laca. El andorrano terminó noveno en el tramo, por detrás de hombres como Sabán, Roma, Pardo, Vidal o Pons. Sin embargo, los problemas para Sabán y Pardo comenzaron justo al final de este primer tramo. Un problema en la gestión electrónica del motor provocó que ambos tuvieran que decir adiós, cuando sin duda eran candidatos a estar entre los primeros.
Roma versus Villanueva
Según avanzaron los tramos, vimos duelos cerrados que dieron muchísima emoción a una jornada de buen tiempo y tramos con rectas profundas y curvas cerradas, no exentas de riesgos por lo contundente de algunas rocas y la existencia de algunos pasos de agua, que pusieron a prueba el temple de las manos al volante. Pero a Pons se le notaba sólido, con moral, con fuerza, con ganas de estar arriba. Eso sí, mirando con cierta precaución y de reojo a un Solà que no se dio por vencido en ningún momento. Cuatro segundos, uno, siete... Pons iba extendiendo su liderazgo poco a poco, hasta alcanzar los 12,6 del cuarto tramo.
En el quinto, fue Solà quien tomó la alternativa a la hora de plantear la referencia del mejor tiempo, aunque Pons sólo cedió aquí dos décimas. Con el lógico cuidado de no acrecentar el desgaste de su Lancer, Pons levantó el pie y dio por buenos los 25,8 segundos de renta que tenía tras el tramo sexto, especial en la que a Solà no le salieron las cosas "como Dios manda". Hasta en el séptimo tramo Pons fue más rápido. Y es que esta especial fue la ya tradicional de "espectáculo" (más útil para ver cruzadas que buenos tiempos), en una gran finca justo al pie del polígono industrial de la villa salmantina. Octavo tramo también para Pons, y noveno para un Joan Vinyes que fue mejorando las prestaciones de su coche hasta alcanzar este scratch, invirtiendo también menos que nadie en la última pasada por el "tramo espectáculo".
Así, con las dos primeras plazas del podio casi decididas desde la mañana, la pelea por la tercera posición se convirtió en obsesión para Villanueva y Roma. El de Boyacá quiso defenderse, pero problemas en su embrague le hicieron perder algún segundo precioso a favor del catalán Roma, quien, por otro lado, presentó en Guijuelo una de las decoraciones más exclusivas del campeonato; en su coche, claro. Roma se subió al último escalón del podio tras el tramo 6, cuando, por cierto, fue capaz de plantarse a sólo 0,9 segundos de todo un Pons, demostrando lo rápido que rueda con el Evo de Calm. Y es que el "dakariano" piloto oficial de Mitsubishi está aprendiendo mucho en una especialidad que le gusta, le sirve para tomar conciencia de la velocidad y le acerca un poco más a su sueño de ganar el mítico raid africano.
Pero la tarde fue dura para él. Pinchazo en el octavo tramo, daños en uno de los amortiguadores que soportan dicho neumático, último tramo con la rueda pinchada... Tarde aciaga para los intereses de Roma y Cruz, que aun así firmaron un séptimo puesto con claro olor a podio, aunque dicho honor, el de flanquear a Pons y Solà y evitar así un podio enteramente catalán, correspondió al vigente campeón. No nos olvidemos de él, pese a la dura competencia que tendrá este año. Se llama Álex Villanueva.