El magnífico arranque de la temporada se vio truncado por los problemas de Dani Solà, que, desde un principio, se vio incapacitado para luchar contra Xevi Pons. Un pequeño golpe contra un coche, en un enlace, le provocó más de un calentamiento de motor, lo que lo dejó maltrecho para toda la jornada.
Casi lo contrario de lo sucedido con Xevi Pons. El de Manlleu, de nuevo con Calm, se montó en un Evo IX que, aparentemente, no dio problema alguno. Ganador de los ocho tramos de la jornada, Pons y Carlos del Barrio, su copiloto en esta ocasión, hicieron buenos los pronósticos de quien apostaba por una victoria suya en la primera cita, algo que ya sucedió el año pasado.
Con esto, podría parecer que la victoria de Xevi Pons fue fácil; nada más lejos de la realidad. El impresionante ritmo del catalán tuvo una respuesta muy concreta. La primera por parte de Yeray Lemes, el jovencísimo piloto de Lanzarote, hermano, no olvidemos, del campeón de España de 2005, Samuel. Yeray fue capaz de mantener el ritmo de Xevi y, aunque no le superó, le puso en aprietos durante todo el día. Esperó su oportunidad para atacar la primera plaza, circunstancia que, con toda seguridad, se repetirá a lo largo de la temporada. Solà, mientras tanto, veía cómo su ritmo le impedía separarse de Yeray, quedándose por tanto a unos cuantos segundos de Pons. Un rallye complicado para el de Vic, puesto que al final, cuando al menos tenía asegurado el tercer puesto, debía decir adiós con el Evo para revisar.
Fuertes contra Villanueva
Ésa fue una de las muchas peleas de la jornada. Óscar Fuertes se peleó con casi toda la familia Villanueva. Primero, fue Rafa quien impuso un ritmo tremendo, aunque por la tarde tenía que decir adiós, después incluso de haber ocupado una plaza de podio durante muchos compases de la prueba. Después, Álex reapareció, cogiendo confianza tras un 2007 no muy bueno. El motor de su Evo, sin exprimir a tope, no le permitió forzar más una situación que él dio por buena. Ya tendrá tiempo, sin duda, de buscarle más límites a su Evo IX.
Mientras tanto, la lucha en el grupo perseguidor seguía con hombres como Roca, Vidal o Eduard Pons. Éste esperaba salir con el nuevo Impreza N14, pero no pudo tenerlo a tiempo, en una circunstancia similar a la que impidió comparecer al ourensano Pardo. Roca, por su parte, notaba algún que otro fallo de potencia en los primeros compases, mientras que Vidal decía adiós en el sexto tramo por avería. No fue fácil el rallye para el gallego, que, pese a todo, estuvo todo el día entre los diez primeros.
En realidad, no hubo muchos más movimientos entre los pilotos de cabeza, puesto que la mayoría se conformó con ir rodando por unos tramos radicalmente diferentes a lo visto en los últimos rallyes del Sur. Para la ocasión, por ejemplo, se optó por eliminar un tramo específico denominado "Espectáculo", aunque en el comienzo de uno de ellos se estableció una zona de curvas cerradas que hicieron las delicias del numeroso público allí reunido. Lo cierto es que en algunos momentos hubo quien optó por cortar demasiado, algo que no gustó demasiado a los encargados de la organización. Obviando este detalle, los tramos resultaron muy agradables y también rápidos, puesto que Xevi Pons rodó a una media de 142,7 km/h en el tercer tramo de la jornada, dejando claro que la zona permitía lanzar el Evo más allá de los 220 km/h en momentos puntuales.
Un final de infarto
Cuando al final del sexto tramo parecía que no habría muchos más movimientos, comenzaba un baile final que tendría como principal beneficiado a Álex Villanueva. Primero, fue Dani Solà el que decía adiós al rallye con el Evo fundido, teniendo incluso que ser metido "a mano" en el parque de asistencia. Después, Óscar Fuertes pasaba a la cuarta posición, adelantado por Álex, aunque nos consta que para el primero no fue nada fácil la parte final del rallye y, en general, sufrió de lo lindo con el tema de los neumáticos. Jorge García ascendía hasta la quinta plaza y, así las cosas, Pons guardaba bien la primera posición, Lemes la segunda y Villanueva mostraba su alegría por recuperar la confianza con un podio. El mismo orden que, por otro lado, se estableció en la Evo Cup de Mitsubishi, que un año más sigue apoyando a los pilotos de los Evo.
En el listado de las bajas, a los nombres de Solà o Vidal que ya hemos apuntado hay que sumar el del mejicano Benito Guerra, con un golpe en el frontal, el valenciano García Mateu, por avería, y otros muchos como los debutantes Arne Jessen, Gismero o el ceutí Borrás. Castro, Pou, Antelo, Aldecoa o Castelos fueron algunos de los damnificados por un rallye que, en los compases finales, se transformó en una cita durísima.