viernes, 25 de julio de 2008 Buscar

Deporte

Rallye de Mexico

04/03/2008

Nacho BLANCO / Fotos: DPPI, SUTTON, HOLMES y N.B

Rallye de Mexico

Loeb ha visto peligrar por un momento su tercer triunfo en el Rallye de México, pues Latvala se ha mostrado como un auténtico rival, mandando en casi medio rallye. Finalmente, “Seb” se salió con la suya y ya es segundo del Mundial a un solo punto de Hirvonen, que no anduvo muy fino. Esto se pone emocionante.

El Rallye de México daba comienzo entre una nube de incertidumbre que se ceñía sobre la asistencia de Citroën, pues un cambio ilegal de motor amenazaba penalización, pero un paso atrás hacía que el Citroën estuviese en regla y a punto para la tradicional salida inaugural de Guanajuato. El rallye daba el banderazo de salida en las calles de la ciudad colonial, jaleada por miles de personas que animaban a los participantes, creando una atmósfera sin igual en la que no sabríamos decir quiénes estaban más emocionados, si pilotos o público.

La prueba de verdad comenzaba el viernes, con un recorrido prácticamente calcado al del año anterior, producto, recordemos, de que este rallye iba a ser del IRC, pero al caerse Australia del Mundial a última hora, entró de rebote con esa condición. Y así fue, pero en lo concerniente a la lucha por la victoria las cosas fueron bastante diferentes, y aunque Loeb al final se llevó el gato al agua por tercera vez consecutiva, Latvala se lo puso más difícil de lo esperado y ha entrado después de este rallye en la categoría de favorito de todas todas.

Latvala manda
El tramo de Alfaro abría la carrera, muy cerca de León, ciudad base del rallye. Allí, Jari-Matti ya dejaba claro que iba a intentarlo todo, colocándose en cabeza. Pero ésa no era la única sorpresa, Atkinson era segundo y Galli tercero, mientras que Loeb se quedaba a más de 7" de la cabeza. Pero lo peor de ese tramo fue sin duda el temprano abandono de Sordo con un trapecio delantero roto.

Loeb hacía algunos retoques en los reglajes de la suspensión entre el primer y el segundo tramo, logrando así llevarse la segunda especial, aunque Latvala seguía liderando. En la cuarta fue Petter Solberg el que marcaba el mejor tiempo, a pesar de haber atropellado a un perro en el bucle anterior y sufrir algunos problemas de frenos que lo relegaban a la quinta plaza. Latvala seguía apretando fuerte y aventajaba a "Seb" por 7", mientras que otro de los grandes favoritos, Hirvonen, veía cómo el abrir pista le penalizaba sobremanera y estaba ya a 23" del que se supone debe ser su escudero. En esta especial, Galli también perdía toda opción en la carrera, cuando un trapecio de su tren trasero cedía, seguramente como consecuencia de su salida de pista del tramo anterior, cuando se dejaba minuto y medio tras un trompo.

Hirvonen pincha
La carrera estaba tomando un cariz muy interesante, pues el ver a Latvala completamente confiado de que ya puede ganar cualquier rallye era todo un espectáculo, máxime cuando Loeb estaba apretando a tope para intentar alcanzarlo y no podía, pues el finlandés se llevaba los dos tramos restantes, dejando la diferencia entre ambos en 9"6 al final del día.

El que se había quedado totalmente a verlas venir era Hirvonen, que ya con la pista limpia no sólo no conseguía dar caza a su compañero de equipo, sino que además pinchaba en el tramo 5 y perdía 40", olvidándose ya totalmente de aspirar a la victoria y ocupando la quinta posición. Atkinson seguía firme en la tercera plaza, a sólo 12"8 de Loeb, y eso a pesar de haber perdido algo de tiempo tras hacer un estúpido trompo en la superespecial.

Cuarto era su compañero Solberg, a algo más de un minuto de la cabeza, mientras que su hermano Henning había perdido dos minutos en el segundo tramo tras un toque con una piedra, acabando el día sexto. Pero la desdicha se había centrado en esta primera etapa en los Suzuki, cuando Andersson se quedaba tirado con el motor roto tras el primer bucle cuando rodaba sexto y Gardemeister un tramo después, tras haber sufrido problemas con el acelerador a lo largo de toda la mañana.

Loeb recupera
El sábado se presentaba realmente interesante, pues Loeb debía intentar dar caza a un Jari-Matti al que en esta ocasión le tocaba abrir carretera, mientras que Atkinson no andaba muy lejos y en cualquier despiste podía colocar su Subaru en un lugar en el que hace mucho tiempo que no estaba.

Pero Loeb se había apretado bien el casco y en sólo un tramo le recortaba a Latvala la práctica totalidad de la ventaja. El finlandés, que no estaba muy ducho en eso de abrir pista, reconoció la labor de su compañero de equipo el día anterior, aunque del primero al segundo la diferencia no debería ser tan enorme a nivel de grip. El caso es que en el segundo tramo Loeb ya estaba en cabeza, y lo peor para el equipo Ford estaba por llegar. Tras el primer bucle, el francés era líder con Latvala a 5"8 y Atkinson a 28", pero cuando llegaron las segundas pasadas, con la pista limpia para todos, en Duarte, Jari-Matti sufría una pérdida de potencia en el motor de su Focus y, al acabar el tramo, comprobaba cómo el manguito que une el intercooler con el turbo estaba roto… Intentaba arreglarlo pero era inútil, y al final del día perdía casi dos minutos, cayendo hasta la tercera plaza.

Pero no acababan ahí las desgracias para el equipo Ford, pues Hirvonen se encontraba una roca en un interior pinchando las dos ruedas derechas, paraba a cambiar y sólo se percataba del pinchazo en la de delante, perdiendo en la operación los tres minutos de rigor, con lo que se iba a la quinta plaza por detrás de Henning Solberg, plaza que el noruego había heredado de su hermano Petter después de que éste rompiese un palier.

Casi decidido
Así, para el domingo sólo restaban cuatro tramos, de los cuales uno, Guanajuatito, se iba a suspender por exceso de público, y todas las posiciones estaban prácticamente decididas. Loeb aguantó en la primera plaza, esquivando piedras y con la amenaza de un pinchazo en la cabeza, mientras Atkinson esperaba ansioso subirse al segundo escalón del pódium por primera vez en su vida. Latvala acababa tercero a sabiendas de que podía haber peleado por la victoria, pero se lo tomaba con filosofía ("ya tendré tiempo", decía), más contento por el hecho de haber podido rodar ahí que por el resultado final.

Mientras, Hirvonen se lamentaba de su rallye, obligando a Henning Solberg a "cederle" la cuarta plaza con un oportuno pinchazo, lo que le mantiene líder del Mundial, aunque por un solo punto ante Sébastien Loeb.

Sexto era Matthew Wilson, seguido de Vilagra, que conseguía su mejor resultado en el Mundial. Ricardo Triviño y Checo Salom lograban colarse en las plazas de puntos con el Peugeot 206 WRC, aunque a la espera de que los comisarios resolviesen la alegación impuesta a una exclusión de carrera. La lista hasta los diez primeros la cerraban ya dos pilotos de la Júnior.

La próxima cita será el Rallye de Argentina, que se celebrará el último fin de semana de este mes.

 

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