viernes, 25 de julio de 2008 Buscar

Deporte

Selección Peugeot

19/02/2008

Javier BUENO / Fotos: Nacho BLANCO

Selección Peugeot

La opinión general recogida entre los pilotos que corren fórmulas de promoción es unánime: el mejor premio que puede existir es la oportunidad de acceder a un equipo oficial. Con esta ilusión, la de ser titular de un volante oficial, Jordi Martí, Climent Domingo, Josep Basols y Óscar Garre se enfrentaron a un test con el Peugeot 207 S2000 tras el cual el gallego Garre salió elegido.

Como en Operación Triunfo: "los cuatro lo habéis hecho francamente bien, tenéis nivel, sois rápidos y el coche está intacto. Cómo me gustaría tener cuatro S2000, pero sólo tengo uno. Los que no habéis sido elegidos no bajéis la guardia, seguid insistiendo, antes o después vais a llegar". Éstas eran las palabras con las que Borja Moratal cerraba, despidiendo a los participantes en el test que Peugeot Sport España había convocado en el tramo de pruebas de pretemporada por excelencia en el que han convertido unos kilómetros de la carretera de Torremanzanas a Benifallim, al lado de Alcoy, en la provincia de Alicante.

Para los cuatro aspirantes han sido dos días muy intensos, teniendo a su disposición toda la estructura del equipo Peugeot Sport España. Estaban desde el director deportivo, el ingeniero y los mecánicos hasta los vencedores del IRC, Enrique García Ojeda y su copiloto Jordi Barrabeig, para evaluar a estas cuatro jóvenes promesas, surgidas todas del Desafío Peugeot.

También fuimos convocados algunos periodistas que hemos seguido el Campeonato de España y las evoluciones de estos chavales, para aportar nuestras impresiones nada más, ya que era el equipo, la telemetría, etcétera, y la forma de hacer de cada cual la que iba a contar en el veredicto final emitido por Borja Moratal.

Durante dos días, cada piloto realizaba una serie de tandas de dos bajadas y dos subidas, desde lo alto del tramo hacia Benifallim y vuelta. En torno a unos seis kilómetros, en los dos sentidos, en los que apareció la lluvia, algunas humedades y bajas temperaturas.

El primer día se trataba de ir conociendo el coche, ajustar el bacquet y los cinturones, hacerse a los frenos y al cambio secuencial, etcétera, para, ya en la segunda jornada, cubrir dos tandas también de subida y bajada en las que, y aunque no era vinculante ni decisivo, se cronometraba la subida.

Todos los pilotos tomaron sus notas del recorrido y se las fueron dictando a Barrabeig, que iba a ser quien les acompañara en todas las series. A poco de llegar, y cuando ya habían rodado, tuvimos las primeras impresiones de unos y otros.

"Es la mejor experiencia de mi vida, qué aparato, qué estabilidad, parece como si lo hubiera pilotado siempre", nos comentaba Óscar Garre. Para Climent Domingo las excelencias del coche eran también todas: "me sorprende el paso por curva, lo bien que calca la carretera y el potencial en la frenada. Poder decir que me he subido en un 207 S2000 no pasa todos los días". Josep Bassols no se quedaba corto en cuanto a las cualidades del coche: "No me ha sorprendido el motor, tiene la potencia justa que no te complica la vida; el comportamiento en las zonas rápidas es impecable y cuando ‘esquía’ en las lentas es muy progresivo; los frenos parecen inagotables". Jordi Martí, por su parte, nos comunicaba las impresiones en la misma línea: "Creo que es un coche muy lineal, el motor creía que correría más, el cambio me ha sorprendido por la rapidez y precisión, y el comportamiento y los frenos me han parecido impresionantes".

El veredicto
En las primeras tandas, con el piso mojado, todos los pilotos contaron con neumáticos de agua, después con el compuesto más blando para, ya el segundo día, seguir con los "cero", a los que se les hizo una canaladura por el exterior para ganar temperatura.

Ni qué decir tiene que en los cuatro drivers aspirantes al volante oficial había un rictus de emoción y tensión ante la elección de la que eran objeto. Contar con todo lo que supone un equipo oficial no pasa todos los días: mecánicos a sus órdenes; Dani, el ingeniero, controlando todo; un copiloto de lujo y un Ojeda dispuesto a asesorar y disipar cualquier duda o problema que pudiera ir surgiendo sobre la marcha. Emoción pero también tensión de cara a la segunda jornada, en la que se iba a decidir el segundo piloto del equipo para la temporada 2008.

El jueves 14 apareció nublado y ventoso. En el recorrido, zonas secas, y en la umbría traicioneras humedades. Se montaron neumáticos "cero", Ojeda se puso al volante para hacer cuatro pasadas con el fin de calentar las gomas, las pastillas de freno, etcétera y, en definitiva, verificar que todo estuviera en orden.

Apostados en la cuneta, en zonas rápidas y en alguna horquilla, vimos las evoluciones de cada uno y, a fuer de ser sinceros, cada cual mostró sus particularidades y virtudes de pilotaje. Unos fueron mejor trazando en lo lento, otros se defendieron con más solvencia en las zonas rápidas, hubo quien apuró frenadas hasta el infinito, pero en el fondo todos destacaron por algo, en un coche que fue igual para todos. Si bien el primero en realizar su tanda contó con más gasolina, unos 30 litros, también tuvo los neumáticos más enteros respecto al último en rodar, que tuvo menos gasolina pero las gomas más gastadas. Todos, repito, tenían su punch pero, como Borja nos comentaba al principio de estas líneas, sólo había un coche, y ese segundo Peugeot 207 S2000, tras evaluar no pocos parámetros, opiniones, etcétera en torno a los cuatro aspirantes, sólo pudo ser para uno: para Óscar Garre.

 

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