La película de Alonso tiene toda la pinta de haber llegado a su fin. Renault parece ser el destino definitivo del bravo piloto asturiano.
Lástima que al cierre de este número no hayamos conocido la confirmación oficial, pero todo apunta a que cuando tengas esta revista en tus manos, Fernando ya habrá estampado su firma con la escudería que dirige Flavio Briatore, con el garaje que más gloria y triunfos le ha dado en su todavía breve y prolija carrera deportiva.
De ser así, al ovetense le quedará por delante una intensa y emocionante pretemporada. Intensa porque va a tener que trabajar duro para poner a punto un coche que en la pasada campaña estuvo flojo, muy flojo, y emocionante porque todos queremos conocer ya hasta dónde será capaz de llegar el bicampeón con su nueva montura.
Estamos seguros de que muy lejos. Ya lo demostró en los años en los que dominó con mano de hierro el "Gran Circo", a bordo del R25 y del R26. Por tanto, pocas dudas vamos a tener ahora pese a la dificultad que encierra este envite tan singular.
Fernando Alonso es un rara avis, un piloto con una aureola especial para sacarle prestaciones a todo lo que toca gracias a una varita mágica que destila tesón, competitividad y, por supuesto, impregnada de unas manos de oro llamadas a ser nuevamente protagonistas de la Fórmula 1 en 2008.
Hasta que llegue ese momento, esta semana hemos estado especialmente a tope. No todos los días tenemos la oportunidad de organizar una tertulia tan apasionante como la que os descubrimos en este número.
Compartimos mesa y mantel nada más y nada menos que con Carlos Sainz, Antonio Zanini, Julián Piedrafita y Hermenegildo Baylos, un cuarteto irrepetible que nos da las claves del futuro de los rallyes en España y que no tiene ningún desperdicio.
Igual de gratificante puede calificarse la experiencia que vivimos con Dani Sordo en su bautismo de fuego a bordo de un F1, precisamente con el mismo coche con el que Alonso se proclamó campeón del mundo en 2006, un vehículo radicalmente distinto a su habitual C4 WRC. ¡No te lo pierdas!