La FIA puede estar satisfecha, se acaba de embolsar la friolera de 72 millones de euros a expensas de McLaren, ¿o no ha sido ella? Poco importa, el hecho es que la sanción impuesta a McLaren por el asunto del espionaje se ha saldado, además de con un castigo ejemplar, con una multa dineraria; como no podía ser de otra manera, porque la pasión por recaudar dinero es inevitable, sea cual sea el hecho y sea cual sea la entidad sancionadora.
¿Por qué ha sido ejemplar el castigo? A mi entender, lo ha sido porque la FIA ha conseguido sancionar de la manera más dura posible la Fórmula 1, es decir, salvando los muebles. Porque un ápice más de dureza supondría matar la especialidad y quedarse sin un negocio que, vista la multa impuesta, ni la FIA ni Ecclestone están dispuestos a perder. Si los 72 millones se descontaran de los derechos de televisión correspondientes a McLaren, está claro que el negocio es multimillonario.
Las especulaciones sobre cuál iba a ser la sentencia condenatoria eran muchas y dispares, pero lo que no dejaba lugar a dudas era que la absolución ya resultaba imposible. Si es verdad que el espionaje existió, está bien que se haya sentenciado con la pérdida de puntos al equipo tramposo. No sabemos si la cláusula condenatoria, que implica revisiones constantes a los coches de McLaren para comprobar que no llevan nada de lo que constaba en los 780 folios "robados" a Ferrari y la revisión de diciembre para decidir sancionar con otro año sin puntos, es correcta. La trampa estaba hecha, según ha constatado la justicia de la FIA, y si es así, debería haber expulsado a McLaren de por vida... pero eso era ir demasiado lejos y con dinero se arregla todo.
Y en cuanto a sus pilotos, como parte integrante del equipo, también deberían haberse visto desposeídos de los puntos acumulados, ya que al llevar entre las manos un monoplaza tramposo, se habrían convertido en tramposos ellos mismos. Pero no, la FIA no se podía atrever a sancionarlos, sería demasiado, causaría una alarma social insufrible. Una bonita frase los exculpa: "Han colaborado con la FIA". Pues vaya... Y eso que debo decir que me alegro por ellos y por el campeonato, ya que son de largo los mejores, tanto es así, que uno de ellos será el campeón para disgusto de Ferrari, el gran beneficiado, una vez más, de todo el asunto.