Si algo nos ha sorprendido en el Salón de Tokio es la preocupación creciente de las marcas por solucionar los problemas que supone la movilidad en nuestras ciudades. No es que no se hayan puesto manos a la obra para solucionarla hasta ahora, puesto que se engloba en la seguridad y ya se sabe de los esfuerzos tremendos que llevan a cabo por mejorarla cada día más, sino que nunca antes habíamos visto un despliegue mayor sobre el terreno. Respuestas muchas veces sencillas, otras no tanto, pero todas francamente interesantes.
Como el tráfico ciudadano es cada vez más intenso, marcas como Toyota o Suzuki proponen sustituir los coches y las motos convencionales por vehículos que permitan una movilidad personal. Toyota ya mostró en el Salón de Tokio de 2005 el primer estudio sobre este tipo de vehículo. Se llamaba i-Swing, tenía tres ruedas y el formato de un sillón motorizado que se podía reclinar o enderezar a gusto de su usuario. Derivado de aquél, en la edición de este año presentó un modelo más sencillo, el i-Real, que permite moverse a más velocidad y que asegura, según Toyota, una mayor seguridad para su pasajero.
Suzuki propuso una solución semejante, pero uniendo la movilidad individual con la colectiva. Se trata de la simbiosis entre dos vehículos, una especie de contenedor sobre ruedas denominado SSC en el que se ubican dos sillones con ruedas motorizados, llamados Pixy, que dentro del SSC ofician de asientos desde los que se conduce el coche. En caso de necesidad, salen por el portón trasero y permiten a sus ocupantes moverse libremente. Una solución muy original.
Pero hay más, la propia Suzuki ha inventado un curioso carrito sobre cuatro ruedas, con un solo asiento, que está propulsado por un motor eléctrico alimentado por pila de combustible.
Y Yamaha ha unido seguridad, ecología y movilidad en una moto muy especial de nombre Tesseract. Tiene cuatro ruedas, suspensiones que se inclinan automáticamente hacia el lado de la curva que corresponde, una mecánica híbrida (motor de gasolina de dos cilindros en V complementado por uno eléctrico que puede actuar solo) y, lo que es más importante, un sistema que lee las líneas de la carretera para mantener mejor las trayectorias.
Como se puede ver, soluciones a la movilidad se encuentran, sólo falta que se puedan poner en práctica.