La espectacular pelea que mantienen Marcus Gronholm y Sébastien Loeb por el título mundial será uno de los grandes alicientes del Rallye Catalunya, que este año ha vuelto al mes de octubre y que puede tener un carácter decisivo porque el piloto francés está obligado a sumar su tercer triunfo consecutivo en un rallye que tampoco se le da nada mal al finlandés, que fue tercero el año pasado. En once carreras han sumado cinco victorias cada uno y esta igualdad le va a dar color y brillo a una prueba que, desde hace más de una década, está instalada entre la élite del campeonato.
Como cada uno se vanagloria de lo suyo, a mí me toca hacerlo de este rallye, que este año seguiré desde la otra punta del mundo al coincidir con el Gran Premio de China de Fórmula 1, otra competición automovilística que está en su recta final, repleta de emoción, incertidumbre y pasión. El Catalunya, de la mano de Amán Barfull, Ramón Corominas y una larga lista de personas que combinan trabajo con afición, se ha convertido en uno de los rallyes de referencia del Mundial y ello, en tiempos de cambio, es toda una garantía. Durante dos años fue valorado como el mejor rallye del campeonato pero, los que hemos tenido la suerte de seguir de cerca esta espléndida especialidad, sabemos que siempre ha estado en primera línea de fuego, siendo un ejemplo para todos.
Este año, el Rallye Catalunya, organizado por el RACC, nos ofrece un cartel deportivo inmejorable. Lucha titánica por el título pero, a su vez, se presenta como una oportunidad única para Dani Sordo y Xevi Pons que, en casa y sobre asfalto, serán seguidos con lupa, sin olvidarnos de las prestaciones de un crecido Hirvonen y un recuperado Duval. Sin embargo, todos los esfuerzos de la organización serán en balde si los aficionados, los que amamos este deporte, los que estamos prendados de él, no colaboramos. Hay que seguir a rajatabla las normas de seguridad y evitar que la FIA tenga que intervenir en el normal desarrollo del rallye. En buena parte, todos nosotros somos responsables de que el Catalunya siga siendo la referencia. No les defraudemos.
Por último, me gustaría hacer un llamamiento a todos aquellos aficionados que se desplacen a Salou y PortAventura el jueves, puesto que el RACC ha organizado un pequeño y modesto homenaje a Colin McRae, poco antes de la ceremonia de salida, que merece nuestra colaboración. Fue un grande y como tal le tenemos que despedir.