Tercer meeting de la temporada, celebrado de nuevo en el circuito parrés de Soto de Dueñas. La inscripción se puede considerar como excepcional entre los más jóvenes, los Cadete, mientras que en el resto no fue tan completa como nos hubiera gustado. En todo caso, es comprensible que los pilotos hayan decidido buscarse algún programa alternativo que les permitiera salvar una temporada que es un tanto atípica.
La jornada amaneció con algo de niebla, aunque ciertamente con la llegada del sol todo mejoró bastante, incluida la visibilidad para pilotos y público. Éste comenzó a llegar en torno al mediodía, justo a tiempo para observar con gran emoción las finales de las distintas categorías, que gracias a la celeridad en la organización y los pocos participantes se produjeron un poco antes de lo esperado.
Los "peques", a tope.
Muy nutrida la participación entre los más pequeños, ya que conformaron el grueso de los inscritos. Poco repartidas estuvieron las victorias, ya que Alejandro Rodríguez Novo entre los Alevín, Juan Carlos Rivera en Cadete y Álvaro Rodríguez Escudero entre los Novel resultaron los vencedores en ambas finales. Sin duda, alguno sufrió problemas de motor, fruto sin duda de la mala suerte (se sortean antes de cada carrera).
Las categorías Inter A, Yamaha y Júnior salieron agrupadas, resultando la segunda la más intensa. Luchas durísimas en la Yamaha y, por supuesto, en Inter A. A pesar de haber sólo dos participantes (Pablo Rodríguez Puente y Santiago Vega), se pelearon hasta decir basta y tuvieron más de un problema para adelantar a los doblados. En Yamaha, Aitor Brun y Benito Pérez también sufrieron, ya que mientras ellos libraban una dura batalla tenían que dejar paso a los Inter A que les doblaban. Pablo Rodríguez se llevó ambas carreras de Inter A, demostrando un gran poderío, algo que lleva haciendo toda la temporada.
En cuanto a los grandes, nada parecía inquietar a Saúl Fernández en entrenos, pero después se desmarcó Ana Isabel López con un ritmo endiablado de carrera. Goicoechea se mantuvo al margen de esa lucha, al igual que Alejandro Menéndez. Quien se llevó el cupo de la mala suerte de la categoría fue Borja Pardo, quien perdió una rueda en la primera final, algo que sin duda le desmoralizó cuando rodaba en buenos tiempos.