El Circuito de A Madalena puso el cierre al Campeonato de Galicia por esta temporada. En la novena y última cita del año celebrada en un soleado y cálido, por extraño que parezca, 4 de noviembre hubo de todo. Aunque los campeones estaban decididos en todas las categorías excepto en Júnior, quedaban por resolver los subcampeones, siendo las carreras muy interesantes y disputadas. La participación fue la habitual, con 22 pilotos en total. Son pocos, pero esperemos que la puesta en marcha de instalaciones como la de Soutelo de Montes supongan un incentivo para un 2008 que traerá novedades.
En la zona de boxes sorprendía la presencia de Víctor Figueroa, un histórico del karting gallego que acudía como mecánico para los miembros del equipo Hobbykart, con atención especial hacia el luso Diogo Pinto. Medio en broma, medio en serio, Figueroa comentaba antes de salir a la primera manga de Alevín que no había estado mal su regreso, con la pole para Pinto. Y algo de razón tendría, pues Pinto se puso delante en la arrancada, pero la mayor experiencia de Daniel Fernández le hacía ceder una primera plaza que ya no abandonaba el ourensano, mucho más a gusto con su chasis BRM, con el que estuvo compitiendo este año en el certamen portugués. Pinto se llevaba una gran desilusión al terminar, pues después de haber finalizado tercero fue descalificado por supuesta conducción antideportiva. Pero en la segunda manga, que también ganó claramente Daniel Fernández, pudo resarcirse Pinto con una bonita remontada para acabar en cuarta posición después de salir desde la última línea.
Peixoto, subcampeón
Entre los demás había que aclarar el subcampeonato con dos candidatos, Brais Peixoto y Javier Suárez. Peixoto dejó el tema casi sentenciado en la primera manga con la segunda plaza, confirmándolo de nuevo en la siguiente con la repetición del mismo resultado. Eso sí, Suárez nunca lo dio por perdido y en las dos carreras fue la sombra de Peixoto, pero éste defendió muy bien su posición e incluso en la primera se permitió presionar a Daniel Fernández. Del resto hubo que destacar la buena progresión de Pablo Torres, así como el abandono de Gabriel García, otro piloto que también ha evolucionado mucho.
¿Sergio Martínez o Hugo Caride? Ésa era la cuestión para decidir el subcampeonato en Cadete, una vez que el título estaba resuelto a favor de Javier Cobián, a quien tras lo visto parece que se le atraviesa el trazado de A Madalena. A Sergio Martínez sólo le valían dos victorias para conservar sus opciones, así que se aseguraba la pole, lo que le otorgaba cierta ventaja inicial, como luego se demostraba, pues ganaba la primera manga y además se veía favorecido por el incidente que sufría Hugo Caride, ya que después de rodar toda la carrera en segunda posición caía a la cuarta al ser superado por Hugo Iglesias y Rubén Rodríguez.
La segunda manga comenzaba muy bien para Martínez, de nuevo líder con Caride atrapado en la tercera plaza. Pero las carreras no son como empiezan, sino como acaban. Un inesperado trueque de posiciones enviaba a Martínez a la cuarta, dejando a Hugo Iglesias como líder y a Caride segundo. Ya no habría más cambios, por lo que Iglesias ganaba seguido por Caride, que se adjudicaba el subcampeonato. El podio lo completaba Rubén Rodríguez, que rodó siempre a la estela de los anteriores mientras Martínez se tenía que conformar con una amarga cuarta plaza. Más retrasados llegaron Cobián, que tuvo que parar en boxes, y Roberto Lamas, quien decidía probar suerte en la categoría superior.
Emoción en Júnior
Al resto de pilotos hubo que agruparlos en la misma serie. Rubén Rodríguez fue muy superior a los demás con la única unidad de KF2, mientras Álvaro Muñiz hizo lo propio en Sénior 125. Pero lo más interesante radicaba en conocer al campeón de Júnior, una categoría en la que sólo han participado asiduamente dos pilotos durante la temporada. No estuvieron exentas de polémica las dos mangas, favoreciendo o perjudicando a ambos, según se mire, en cada una de ellas. Antón Muiños marcaba el mejor crono en los entrenamientos, aunque era Pancho Cobián el que se colocaba delante en la primera manga hasta que ambos se tocaban, pasando Muiños a una primera posición que ya no abandonaba a pesar de la enorme presión de Cobián. Pero debido al incidente Muiños recibía una penalización de 10 segundos, dejando la victoria a Cobián.
Había muchos nervios de cara a la segunda manga, en la que Muiños necesitaba ganar. Después de varios escarceos, la carrera terminaba a cuatro vueltas para el final con los dos fuera de la pista. Ahora la sanción de 10 segundos se la llevaba Cobián, dejando la clasificación como estaba al último paso por meta. Así, Muiños era el ganador, adjudicándose también el título, que aunque no lo parezca, estuvo tremendamente disputado.