La penúltima cita del Campeonato Madrileño se disputó en Los Santos de la Humosa, donde aumentó un poco el número de pilotos que tomaron la salida, siendo en esta ocasión más de 30.
La categoría Alevín contó con cinco pilotos en su parrilla, debutando en competición Adrián Cuevas y Raul Fábregas. Las dos carreras tuvieron el mismo pódium y desarrollo, ya que en ambas Iván Segura se colocó en cabeza muy pronto, imponiendo un fuerte ritmo que le llevó a presentarse en solitario bajo la bandera de cuadros, con Luis González a una distancia tal que en ningún momento vio peligrar sus victorias, a pesar de que en ningún momento éste tiró la toalla, siendo el tercer puesto para Aarón Jiménez, que rodó en tierra de nadie sin opciones de contactar con los de delante, mientras que los dos debutantes tan sólo perdían una vuelta con respecto al vencedor.
Máxima emoción
Diez pilotos formaron la competida Cadete, donde una vez más se pudieron ver dos grandes carreras. En la primera de ellas, la victoria fue para Jorge Viñolo después de mantener un duro duelo con Kevin Serrano, quien estuvo en cabeza durante gran parte de la manga, pero a falta de cuatro vueltas Viñolo se colocó en primera posición, manteniéndola hasta la meta y entrando con un estrecho margen sobre Serrano.
La tercera plaza fue para Carlos Maestre, que en los últimos giros consiguió acercarse al dúo de cabeza, pero no pudo sorprenderlos debido a que se tuvo que centrar en mantener la plaza del pódium ante el empuje de Fernando Benito, que realizó una gran remontada después de quedar muy rezagado en la primera curva, cuando un toque de otro piloto le echó fuera de pista.
La segunda carrera fue muy intensa, con Viñolo, Serrano, Benito, Maestre y Diego Martínez conformando un grupo en el que la lucha duró toda la manga y donde Serrano y Benito se alternaron al frente de la prueba, el primero de ellos durante la primera mitad, siendo la segunda y definitiva para Benito, que entró en meta con Serrano, Viñolo y Martínez pegados a él, mientras que Maestre pronto quedó fuera de combate.
Tan sólo cuatro pilotos tomaron la salida en Automáticos, repartiéndose las victorias entre Juan J. Buquerín y Rubén J. Ruiz. En la primera de ellas, Buquerín tomó rápidamente la cabeza y no la abandonó hasta el final; por detrás, Ricardo Martínez y Mario Aceña mantuvieron una fuerte batalla con continuos ataques, que se solventó con un toque entre ambos en la penúltima vuelta que retrasó a Aceña, si bien Martínez fue sancionado por conducción antideportiva, cayendo a la última posición, pero quien mayor ventaja sacó fue Rubén J. Ruiz, que de esa manera pasó del tercero al segundo puesto final.
En la segunda carrera, Ruiz se aupó rápidamente a la primera posición, sin abandonarla en ningún momento hasta la bandera de cuadros, mientras que, por detrás, Martínez, Aceña y Buquerín luchaban por la segunda plaza, que fue finalmente para Buquerín, que en la última vuelta se la quitó a Martínez, mientras que Aceña no tuvo opciones al tener que abandonar prematuramente.
Doblete para Rego
La parrilla más concurrida fue la de KZ2, con 14 pilotos en liza, siendo Iago Rego el protagonista en las dos carreras junto a Alberto Gómez, al mantener ambos un interesante duelo, del que salió vencedor el primero de ellos.
En la primera manga, Rego y Gómez se escaparon en solitario, marcando unos buenos registros. Durante los dos primeros tercios de la carrera fue Gómez quien estuvo al frente, con Rego pegado a él; en un gran adelantamiento en una curva poco propicia para ello, Rego se aupó al primer puesto, sin abandonarlo ya y haciéndose con la victoria.
Más atrás, Daniel Ron, Javier Pino y David Fornell se disputaban el tercer puesto en una lucha sin cuartel con cambios continuos de posiciones, siendo Fornell quien se llevó el gato al agua al hacerse con el preciado tercer puesto, por delante de Pino y Ron.
En la segunda carrera, la salida se tuvo que demorar casi media hora debido a que durante la vuelta de formación, y ante una salida nula, se formó una gran montonera al final de recta al colisionar un buen número de karts.
Una vez dada la salida buena, Rego y Gómez volvieron a marcar el ritmo, pero en esta ocasión Rego se situó al frente de la carrera nada más darse la salida, sin abandonar ese puesto en ningún momento, a pesar de los continuos ataques de Gómez, que finalmente se tuvo que conformar con la segunda plaza. Pino se aupó al tercer peldaño del pódium en la última vuelta, después de que Fornell estuviese en él desde los primeros giros y no poder mantener hasta la meta ese lugar debido a los ataques que Pino le lanzó en todo momento.
La quinta plaza fue para Ron, que en esta ocasión no tuvo opciones de pódium al descolgarse del dúo que le precedía.