martes, 07 de octubre de 2008 Buscar

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Edición limitada: todos vendidos

Desde la aprobación del proyecto, en el segundo trimestre de 2006, se estableció que sólo se produciría una serie limitada a 500 ejemplares, aunque a raíz de su presentación como coche de serie en el Salón de París, en septiembre del mismo año, Alfa Romeo recibió 1.200 solicitudes en firme de adquisición. Esto supuso para la marca la difícil situación de tener que elegir clientes, lo que hizo teniendo en cuenta la fecha de oficialización de la demanda, la fidelidad a la marca y la visualización del coche (es decir, que se adquiriera para usarlo, no para guardarlo en un garaje). El primer coche se entregará en enero de 2008, y el último en octubre del mismo año, con el siguiente reparto: 84 en Italia y Estados Unidos, 81 en Alemania, 69 en Japón, 41 en el Reino Unido, 39 en Francia, 13 en España, 12 en Bélgica, 5 en Rusia y Argentina, etcétera.

 

Novedades

Alfa 8C Competizione

23/10/2007

Manuel DOMÉNECH

Alfa 8C Competizione

Fiel al más puro espíritu Alfa Romeo, heredero de aquellos maravillosos Alfa 33 de competición de los años ‘60 y ‘70, supone la vuelta de la marca a la tracción trasera y a una deportividad sin paliativo alguno.

Todo empezó con un prototipo exhibido en el Salón de Frankfurt de 2003. Era algo así como una reivindicación del pasado deportivo de Alfa Romeo, pero entonces no parecía que ese coche de nombre mítico –8C–, inspirado en el Alfa 33 Coupé Stradale de 1967, fuera a ver la luz. A pesar de la expectación que despertó en un público que veía en él el retorno al glorioso pasado deportivo de Alfa, los responsables de la marca tardaron casi tres años en dar luz verde al proyecto de construirlo en una pequeña serie. 

Desde que se tomó la decisión, sólo algo más de un año bastó para desarrollar por completo el vehículo de serie, que se presentó de forma oficial en el Salón de París de 2006. Los responsables del proyecto decidieron entonces que era primordial no cambiar el diseño del prototipo, pero sí convertir a éste en un vehículo realista y "conducible". 

Para lograr la mayor rigidez torsional utilizaron un bastidor monocasco de fibra de carbono, unido a un chasis (plataforma) de acero de alta resistencia, con lo que también consiguieron un bajo centro de gravedad. El ensamblaje de ese conjunto de bastidor y chasis se realiza en la planta de Mirafiori, y después el ensamblaje de todos los órganos mecánicos y el montaje final se llevan a cabo en la factoría Maserati de Módena.

Otra premisa fundamental era obtener la mayor eficiencia aerodinámica sin modificar el diseño de la carrocería (también construida con fibra de carbono), de ahí que no lleve apéndice alguno. La adopción de un fondo plano de fibra de carbono y de un difusor posterior bastó para lograr el objetivo buscado.

Carbono y cuero
La fibra de carbono también se utilizó con profusión en la realización de un holgado habitáculo biplaza, en perfecta combinación con tres tipos de cuero natural. De carbono son el salpicadero de una sola pieza con incrustaciones de aluminio anodizado, los paneles internos de las puertas, el túnel de la transmisión y hasta los asientos, que sólo pesan 10 kilos.

La presentación del interior refleja una elegante deportividad por su diseño, con un salpicadero que contiene un cuadro de instrumentos compuesto por dos grandes relojes circulares, entre los que se ubica un display con todo tipo de informaciones de uso del coche. Las bocas de aireación redondas son características, y en la consola central se encuentran los mandos de la climatización y el equipo de sonido, los pulsadores del cambio electroactuado (marcha atrás, modo Automático, modo Sport y modo Wet), el botón de arranque, el freno de estacionamiento eléctrico, la desconexión del control de estabilidad y el warning; todo ello inmerso en una bella combinación de fibra de carbono y aluminio.

El cuero del interior –rojo, negro, beige oscuro y titanio– se combina con los cuatro colores básicos de la carrocería: Rojo Competizione, el más solicitado (un 65%); Rojo Alfa, que supone un 16% de los pedidos; Negro, un 12%, y Amarillo Racing, un 7%. De todos modos, el cliente puede pedir su color predilecto. A propósito de los colores, a ambos lados de la carrocería luce el Quadrifoglio verde que conmemora los éxitos deportivos de Alfa embutido en la propia pintura, no superpuesto.

Motor Ferrari
La marca de Maranello se ha encargado de desarrollar un motor exclusivo para el Alfa 8C, un bloque de 8 cilindros en V a 90 grados con una capacidad de 4,7 litros que desarrolla 450 CV de potencia a 7.000 rpm y un par de 480 Nm a 4.750 vueltas, aunque el 80% de su valor está disponible desde las 3.000. 

Ubicado en posición delantera con el baricentro por detrás del eje anterior para conseguir un reparto de pesos ideal (49/51), está acoplado a un cambio de arquitectura Transaxle, es decir, que está situado en el eje trasero del coche, unido al motor por un eje de transmisión. Este cambio, accionado de forma eléctrica desde unas levas situadas detrás del volante, tiene cuatro modalidades de accionamiento –Manual, Manual Sport, Automática y Automática Sport–, más una especial, denominada Wet, que se utiliza en condiciones de baja adherencia, manteniendo el motor en unas revoluciones más bajas.

En el propulsor destaca un funcionamiento perfectamente homogéneo, con una exquisita sonoridad deportiva y un rendimiento excelente desde las revoluciones más bajas debido al par disponible, aunque como más se disfruta es en la zona más alta del cuentavueltas. Los técnicos de Alfa han buscado un sonido que refleje la historia deportiva de la marca, un sonido de bajas frecuencias que ha sido posible, entre otras cosas, por la adopción de un cruce de válvulas al 50%.

Los ingenieros de Alfa opinan que el 8C es un coche que "se conduce con el pie", en referencia a cómo puede llegar a ser su comportamiento. Aunque lleva un control dinámico de estabilidad y tracción VDC, éste es completamente desconectable, pero mantiene el ABS y el control de tracción activos. En caso de "pánico", al frenar, el VDC se activa inmediatamente, para desactivarse al salir de la situación. Quizá por eso hablan de cómo se conduce.

En este sentido, dotado con unas suspensiones por cuadrilátero de origen Maserati, una dirección hidráulica de una precisión y una rapidez considerables y unos frenos de gran tamaño (discos perforados y ventilados de 360 milímetros de diámetro delante con pinza monobloque flotante de seis pistones, y de 330 mm detrás con pinza de cuatro pistones), el coche se conduce con un suficiente margen de seguridad, pero si se desconecta el VDC, a la mínima solicitación no controlada del acelerador el tren trasero desliza de forma inmediata. En esa situación, tener un buen tacto con la dirección y el acelerador es primordial para sacarle todo el partido. Con el VDC actuando, los límites del coche son tan altos que apenas se mueve de la trayectoria marcada.

 

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