La marca de los aros tiene más novedades para el verano que viene. De la mano del A5, dos descapotables: el A5, como tal, (con motores diésel y gasolina con hasta 265 CV) y el S5, la máxima representación en prestaciones de la gama, que también se descubrirá a deseo del conductor.
En ambos casos, claro, se trata de un descapotable con techo de lona (nada de techos duros retráctiles, que son más pesados) y con capacidad para cuatro pasajeros y un sistema de calefacción para el cuello de los pasajeros delanteros. Este sistema expulsa un chorro de aire caliente que viene muy bien para cuando se descapota el coche en condiciones atmosféricas no indicadas a priori. Como novedad, hay dos capotas disponibles; la de serie y otra con más aislamiento, gracias a la espuma de 15 cm de grosor, con un plafón en el techo para la luz en las plazas traseras. La capota tarda sólo 15" en guardarse en el maletero, y 17 en ponerse, y es totalmente automática. Los arcos de seguridad en caso de vuelco van detrás de los asientos traseros, y salen automáticamente también en caso de accidente. Además de eso, el equipamiento de serie u opcional es muy amplio.
Lo curioso del S5 Cabrio es que su motor no será el del actual S5 coupé, sino el que ha estrenado ahora el S4, es decir, un V6 con compresor e inyección directa y 333 CV, en vez de los 354 del V8 de 4,2 litros del S5 citado. Esta versión, la más destacada de la gama, sin duda, montará de serie el cambio S tronic y tendrá tracción a las cuatro ruedas.