sábado, 04 de septiembre de 2010 Buscar

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Audi R8 5.2 FSI quattro

09/12/2008

Juan Manuel García Rubio

Audi R8 5.2 FSI quattro

Increíble. El R8 más potente de serie monta un motor idéntico al del V10 de carreras y se permite el lujo de ofrecer 525 caballos, sólo 1.620 kg de peso, una aceleración de 0 a 100 km/h de ¡3,9 segundos! y una velocidad máxima de 316 km/h.

Es la hora del R8 de Audi. Sencillamente, porque acabamos de conocer las impresionantes cifras del segundo motor de la gama. Derivado directamente del de competición, el V10 de R8 con 5,2 litros se permite el lujo de proclamar a los cuatro vientos que es capaz de llegar a los 316 km/h de velocidad máxima y, lo que es mejor, cuando lo conduces (imaginamos), puedes experimentar la sensación de ponerte de 0 a 100 km/h en sólo 3,9 segundos. Claro que, hay que tener en cuenta que con el cambio automático R tronic (opcional) es capaz de alcanzar los 200 km/h desde parado en 8,1"… suficiente para dejar tu cuerpo estampado en asiento. Impresionante y casi increíble.

¡Qué pasada!
Este V10 se reconoce por fuera por las llantas de diseño específico, por ejemplo. Pero nada es gratuito en esta historia. Si no hubiera por detrás la experiencia de una marca consolidada, y los éxitos más recientes en competición, esto no habría salido igual de bien. Para ello, este R8 5.2 pesa sólo 1.620 kilos (con el cambio manual), lo que es una contención del mismo bastante relevante. De hecho, respecto al V8 de 420 CV, este V10 pesa únicamente 31 kg más, sumando un total de 258 kilos el bloque motor, que es una marca muy buena.

Este V10, con el ángulo a 90 grados, goza de una cuidada lubricación de aceite, con el máximo régimen de giro en 8.700 vueltas, y, por lo que dice la marca, subiendo de vueltas con especial facilidad. No en vano, este motor de alta cilindrada utiliza tecnología de inyección directa, FSI, con una presión de inyección de 120 bares y una compresión de 12,5:1, alcanzado también una alta potencia específica de 100,9 CV/litro. Todo ello contribuye también a un contenido consumo de combustible, que en el caso de la transmisión automática R tronic oficialmente gasta 13,7 litros cada 100 km recorridos.

Tracción total
Para asegurarse el mejor comportamiento en asfalto y, sobre todo, la mejor tracción, este R8 recurre a la quattro de la marca, con un reparto del par en situaciones normales del 44% enviado al eje delantero y el 56% restante al trasero.

Las ruedas de 19 pulgadas contribuyen, qué duda cabe, a mejorar la estabilidad en carretera, así como a una direccionalidad fuera de toda duda. Las llantas son de diseño exclusivo para esta versión, cuentan con sensor de presión y las gomas que monta son de 235 de ancho, con un perfil bajísimo, de sólo 35. Eso delante, porque detrás se va hasta los 295/30. Desde luego, deben "calcar" todo el asfalto con absoluta precisión. Los frenos que caben ahí tampoco tienen desperdicio y, con cuatro pistones por disco, los delanteros son de 380 mm y los traseros de 356, lo que debe asegurar una eficiente mordida. Otra opción disponible son los frenos cerámicos, para los que Audi dice que no tienen que ser revisados hasta los 300.000 kilómetros.

Para mejorar aún más su compromiso con la estabilidad, los amortiguadores gozan del sistema Audi Magnetic Ride, que se encarga, en cuestión de milisegundos, de endurecer la suspensión (aún más) automáticamente, en función de la conducción y la condiciones de la carpeta asfáltica que pise.

 

 

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