No cabe duda de que son las versiones más representativas de estos modelos, con una potencia similar a la del nuevo S3, aunque en algunos casos por debajo. Sin embargo, el S3 se erige como el más interesante desde el punto de vista tecnológico, gracias a la combinación de la doble sobrealimentación, una por compresor mecánico y la otra por turbo.
Y como siempre, hay diferentes modos de entender el resultado final. El BMW 130i emplea una construcción típica (seis cilindros en línea y tracción trasera), y con el Mercedes C SportCoupé, el más potente y veloz del grupo, sucede algo parecido. Con su primo hermano, el Golf, el S3 comparte muchas similitudes técnicas, aunque el R32 se conforma sólo con 250 caballos y no se trata del mismo motor. De ahí que sean los únicos con tracción a las cuatro ruedas, una ventaja reconocida en cuanto a comportamiento se refiere y a una óptima entrega de potencia sin las tradicionales pérdidas de tracción en propulsores de este par.
El Alfa Romeo 147 GTA es el único del grupo con un motor también de similar cilindra, que, en su caso, confía la tracción a un solo eje, el delantero. Todos llevan ayudas electrónicas.