lunes, 08 de septiembre de 2008 Buscar

Galería Fotográfica

Gama Audi A5, desde junio

Más burgués, pero igualmente atractivo, el A5 llegará con el verano.

El S5 es la versión más evolucionada de la familia A5, una gama de modelos que, como el propio S5, empezará a venderse desde junio, de modo escalonado, con precios entre los 44.800 y los 48.700 euros, aunque ya se admiten pedidos de algunos de ellos, incluido el S5. El primero en llegar será el A5 3.0 V6 TDI Quattro, con 240 caballos y cambio manual de seis velocidades. En junio llegarán el A5 2.7 V6 TDI de 190 CV, con tracción delantera y asociado a un cambio automático Multitronic de ocho velocidades, y el A5 3.2 V6 FSI, con 265 CV, tracción delantera y cambio Multitronic. Y en agosto lo hará este último motor, pero asociado a la tracción quattro y al cambio manual de seis avelocidades. El último en llegar será la versión de entrada a la gama, con el más pequeño de los motores de gasolina, el 4 cilindros turbo FSI de 1,8 litros, que desarrolla una potencia de 170 caballos.

 

Novedades

Al S5 no le asustan las curvas, en las que alcanza una velocidad de paso muy rápida gracias a las excelencias de su chasis.

03/05/2007

Manuel DOMÉNECH / Fotos: Jorge BRICHETTE

Audi S5

Combina elegancia y deportividad en su diseño, cualidades dinámicas y confort en su comportamiento y calidad de realización y equipamiento en su interior. Es un verdadero Gran Turismo dotado de una mecánica excepcional.

Han tenido que pasar cuatro años para que la marca de Ingolstadt diera luz verde a su nuevo coupé, un vehículo que faltaba en su gama desde que hace 11 años dejara de fabricarse el Quattro Sport, el último de los Audi Quattro, aparecidos hace ya más de 25 años. De esta manera, Audi vuelve a tener un tipo de vehículo del que ha vendido más de 250.000 unidades desde 1969, cuando nació el primero de ellos, el Audi 100 Coupé. El propio presidente de la marca, Rupert Stadler, lo explicaba a AUTOhebdo SPORT: "Llevábamos cuatro años intentando desarrollar un vehículo coupé, pero no encontrábamos las proporciones adecuadas para un modelo así, y por fin lo hemos conseguido".

Ha hecho falta partir de una plataforma nueva y dejar en manos de Walter de Silva la responsabilidad de un diseño que, manteniendo la filosofía de estilo de Audi por la curvatura del techo y la forma del frontal, dejara entrever rasgos estéticos de los Gran Turismo italianos, lo que De Silva ha sabido plasmar en un coche que califica como su "obra maestra". Y no cabe duda de que el Audi A5, y todavía más la variante deportiva S5, muestra rasgos y peculiaridades "italianos". Rasgos externos como el corto voladizo delantero, posible por la recolocación del motor y la caja de cambios y la adopción de una suspensión delantera de cinco brazos en un subchasis; operaciones que han permitido un excelente reparto de pesos entre ejes, lo que redunda en un comportamiento extraordinario. Y rasgos internos como la configuración 2+2 de los asientos, porque los dos traseros tienen el poco espacio para las piernas y la cabeza habitual en los Gran Turismo.

Esa falta de espacio para los pasajeros de la zona trasera contrasta con un maletero profundo y amplio, de 455 litros de capacidad, en el que no existe rueda de repuesto, ya que en su hueco, debajo del piso, se sitúa la enorme batería y un completo kit antipinchazos.

Mecánica de excepción
La experiencia obtenida con el motor FSI multivictorioso en las 24 Horas de Le Mans se ha utilizado para optimizar la mecánica de 8 cilindros en V y 32 válvulas de 4,2 litros que impulsa al S5, obteniendo de paso algún caballo más. Es un propulsor de funcionamiento espléndido, equilibrado, con una sonoridad bronca y contundente que, asociado a un excelente cambio manual de seis velocidades de relaciones muy bien elegidas, muestra un rendimiento a la vez progresivo y rabioso, con mucha fuerza para subir de vueltas, ya que el 95% del par lo transmite desde las 2.000 revoluciones, y con un temperamento ultradeportivo en la zona alta del cuentavueltas. La respuesta es espontánea en todo momento, pero es a partir de las 3.500 vueltas cuando despliega todo su temperamento. No hay pero que ponerle, ya que aporta al coche unas posibilidades enormes en lo que a prestaciones se refiere con un consumo nada exagerado; ventajas de la tecnología FSI de inyección directa.

Y si el motor es brillante, qué podemos decir del chasis, empezando por el hecho de contar con el sistema de tracción total quattro con diferencial central autoblocante y reparto 40/60 (que prima a la tracción trasera), y acabando por una suspensión independiente de brazos múltiples en ambos ejes que se nos ha antojado muy interesante. Tiene unos tarados firmes, pero mantiene un confort de marcha satisfactorio y evita la existencia de balanceos. El S5 es un coche que se pega al asfalto como una lapa gracias a sus grandes ruedas de 19 pulgadas con neumáticos 255/35 (las montaba el coche probado, pero es una opción que cuesta 1.335 euros; las de serie son de 18 pulgadas con neumáticos 245/40). Tiene una estabilidad pasmosa, es muy ágil en curvas y se deja conducir con facilidad. Está equipado con un ESP desconectable en dos etapas, con lo que puede satisfacer a los conductores más deportivos. No obstante, en el comportamiento del S5 observamos dos detalles que no nos gustaron. Por un lado, el recorrido de la palanca de cambios es bastante largo, lo que implica falta de precisión y rapidez, y por otro, la dirección tampoco nos pareció que tuviera la asistencia más idónea, lo que también da como resultado imprecisión a la hora de marcar las trayectorias. Sin embargo, los frenos nos dieron todo tipo de satisfacciones en un recorrido rápido y, a veces, virado en exceso. No dieron en ningún momento sensación de fatiga.

 

Sites de Grupo Zeta