jueves, 20 de noviembre de 2008 Buscar

Alerón retráctil

Por primera vez en la gama TT se ha equipado al coche de un alerón retráctil que se activa a partir de 120 km/h. Parado, lo único que se percibe en el exterior es una pequeña hendidura, pero a partir de esa velocidad se eleva un pequeño pero espectacular spoiler que dota al TT de una impronta aún más deportiva de la que ya de por sí presenta.

Cuando la velocidad disminuye a 80 km/h, el alerón se pliega automáticamente.

El objetivo de este alerón no es simplemente estético, ya que sirve para aumentar la carga aerodinámica en el eje posterior y contribuye a una mejora de la estabilidad del vehículo a altas velocidades.

Novedades

Audi TT Coupé 2.0 TFSI/3.2 Quattro

20/06/2006

José Luis DEL CARPIO

Audi TT Coupé 2.0 TFSI/3.2 Quattro

Sustituir, o mejor dicho, continuar el legado del TT era un ejercicio, como mínimo, arriesgado. El resultado de esta audaz aventura lo conocimos hace unas semanas y nos faltaba comprobar qué tal se defendía en el asfalto. El resultado no deja lugar a dudas: impresionante.

20/06/06
Subirse a un TT siempre ha sido una experiencia diferente e inigualable. Su impactante diseño revolucionó las calles allá por el ‘98, y a día de hoy aún sigue siendo uno de los vehículos más bellos que circulan por nuestras carreteras (de ahí la tardanza en su puesta al día estética).

El anuncio del restyling fue esperado con fruición por propios y extraños, ya que había un riesgo notable de perder la desbordante personalidad del TT y convertirlo en un coche “normal”, en lugar de evolucionarlo de una forma apropiada, sin perder su esencia de coche “distinto”.

Afortunadamente, y como todos vosotros sabéis, el diseño del nuevo TT sigue siendo tan afortunado como el anterior. Aunque se ha modernizado notablemente y nadie puede decir que sus modificaciones han sido simple cosmética, sigue siendo todo un TT. Cualquiera que no lo haya visto antes, sabe que es un TT desde el primer golpe de vista.

Después de empaparnos con sus imágenes y después de admirarlo en el Salón del Automóvil de Madrid, ha llegado la hora de experimentar las sensaciones que transmite la conducción del nuevo y esperado Audi TT en un breve pero intenso primer contacto.

Mejor en vivo. Los que aún no hayáis podido verlo en directo, os aseguramos que el TT gusta mucho más cara a cara que en fotos. Y lo mismo nos pasa cuando nos sentamos dentro. Seguimos sintiéndonos en un TT, pero sólo hay que fijarse un poco para darse cuenta de lo mucho que ha mejorado el ambiente interior. Más deportivo, más detalles, más modernidad dentro del estilo TT, mayor calidad en la instrumentación, más tecnología... Es un salto de calidad que se hace patente desde los asientos hasta el último mando.

Magia al volante. Desde los primeros kilómetros el Audi TT engancha. Es de esos coches que sólo precisa unos minutos para transmitir su empaque, su calidad de gran coche, ese glamour reservado a unos pocos elegidos. La calidad de la marcha es notable, y el TT responde a nuestras órdenes como el más sumiso de los esclavos. Es confortable y dinámico, capaz de trasladarnos de un lugar a otro con inusitada suavidad para un coche de su temperamento. Y si queremos apretarle, el TT responde sin titubeos, sin rehuir a ninguna de nuestras exigencias. Si su predecesor ya era capaz de combinar el uso del día a día con arrebatos deportivos, su evolución optimiza ambos parámetros. Es tanto o más cómodo que antes y más efectivo que antes si queremos sacarle jugo a sus motores. A eso contribuye su bastidor, protagonizado por una suspensión dinámica que podremos configurarla electrónicamente en dos programas, confort y deportivo, a través de un proceso magnético.

200 y 250 caballos. Inicialmente la oferta de la marca se basa en dos excelentes propulsores de gasolina. La versión de acceso monta el conocido TFSI de 200 caballos que podemos encontrar en el Golf GTI, el EOS TFSI o en el reciente León FR. Su funcionamiento es ejemplar, silencioso y poderoso en alta. Es el motor ideal para los que emparentan íntimamente con la filosofía TT. Satisfará a los que deseen un coche de estética inigualable, que quieran un coche para cada día capaz de ofrecer buenas prestaciones, pero no a costa de sacrificar todo lo anterior. Es la elección, como muchas veces decimos, más racional. Un extraordinario motor turboalimentado de 4 cilindros que se comporta como uno atmosférico de 6. No tiene la patada típica de los turbo, pero a cambio ofrece unos bajos soberbios y una progresividad en la entrega de potencia que facilita su conducción y su manejo gracias a la constante oferta de par. Y por si fuera poco, tiene unos consumos reales impropios de un vehículo de sus prestaciones, especialmente en ciclo interurbano, que aunque no sean los 6 litros oficiales sí que se quedan por debajo de muchos otros coches con medio centenar de caballos menos.

Tracción Quattro. Para los que se mueven más por la pasión, Audi ofrece su V6 de 3,2 litros de cilindrada. Lo mejor de esta versión es que equipa de serie la tracción Quattro y numerosos detalles de equipamiento. En relación a las prestaciones, la ganancia no es extraordinaria, ya que el aumento de caballos sólo se traduce en 40 Nm más de par y 7 décimas de segundo en el 0 a 100 km/h. En lo que sí se nota es en el paso por curva, que con la tracción Quattro permite que la distribución variable de par a cada eje convierta al TT en toda una máquina de devorar curvas. Más que las prestaciones puras y duras, es el comportamiento y la imagen lo que diferencia a ambas versiones, que, junto con los extras de equipamiento justifican el casi millón y medio de las antiguas pesetas que separan ambas versiones. Eso sí, si los consumos es una variable importante a la hora de decidir la compra, el V6 se mostró bastante más glotón.


Manual y S tronic. Las dos cajas de cambio están disponibles en ambas versiones, y al igual que ya hicimos en la prueba del S4 Cabrio, tenemos que descubrirnos ante el magnífico cambio automático de Audi. Mejora incluso las prestaciones del cambio manual y tiene un funcionamiento suave, rápido, intuitivo y sin que se resientan los consumos.

Todo esto, unido a la dirección adaptada a la velocidad, al nuevo climatizador que contempla incluso la incidencia de los rayos solares, al vanguardista equipo multimedia, a las luces adaptativas, y a un sinfín de detalles, hacen del TT el objeto más codiciado de deseo de nuestros sueños más glamorosos.
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