Por tamaño, diseño, potencia e incluso concepción, estaríamos hablando del sucesor natural del primer BMW M3, pero los tiempos cambian y este curioso concept, denominado Serie 1 tii, tan sólo se queda en una variante deportiva, que no tendrá el honor de llevar la prestigiosa letra "M".
Aun así, y tras el buen sabor de boca que nos dejó el Serie 1 Coupé, en su versión 135i de 306 CV –publicado en el número 1.152 de AUTOhebdo SPORT– podemos asegurar que el tii promete fuertes y placenteras sensaciones.
BMW no ha facilitado datos técnicos sobre el motor y, por tanto, poco o nada podemos aportar sobre su nivel prestacional, que, a buen seguro, será de primera categoría. Pero sí podemos adelantar que probablemente incorpore el mismo motor de 3 litros sobrealimentado con 306 caballos que monta en estos momentos el 135i.
Como buena variante deportiva que se precie, la reducción de peso es otro de los puntos que BMW ha revisado, para dotarle de un mayor dinamismo. Por ello, utiliza componentes de carbono en el capó, el portón, los espejos retrovisores, las entradas laterales delanteras de aire y el difusor trasero.
Y ya que hablamos de elementos aerodinámicos, cabe destacar que BMW también ha echado el resto en este apartado. Su carrocería incorpora una aerodinámica mejorada, que se consigue gracias a la presencia de estribos y faldones delanteros y traseros específicos. Mención especial merece el deflector trasero, que ayuda en gran medida a generar una fuerza adicional que permite un mejor agarre en el tren trasero, y de esta forma obtener un paso por curva especialmente rápido.
Si su carrocería dice a las claras que estamos ante una versión netamente deportiva, su interior no se queda atrás en este sentido. Lo primero que entra por los ojos tras la puerta son sus espectaculares asientos deportivos tipo bacquet con reposacabezas integrados, que se ven acompañados con un volante y una palanca de cambios recubiertos de Alcántara. El freno de mano, el salpicadero y los paneles de las puertas también están forrados con este material, algo que se agradece para ganar en agarre a la hora de manejarlos. La utilización de Alcántara en el salpicadero, además de ganar en calidad y aspecto visual, evita los reflejos, para facilitar la conducción en la medida de lo posible.