jueves, 20 de noviembre de 2008 Buscar

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BMW X6

27/12/2007

Gustavo RODRÍGUEZ

BMW X6

BMW pone el listón muy alto con su nueva creación, el nuevo X6, un todoterreno que incorpora toda la genética deportiva del fabricante bávaro. Sin duda, se postula como uno de los 4x4 más dinámicos y deportivos del mercado.

Si el BMW X5 es el rey de reyes de la categoría en cuanto a comportamiento dinámico en asfalto, el X6 es aún más deportivo, porque su genética, su bastidor, su tecnología y carrocería están claramente diseñadas y orientadas a la deportividad pura y dura.

Por tamaño, es levemente superior al X5, aunque la batalla es idéntica en ambos modelos, algo que hace sospechar claramente que los dos hermanos de gama comparten plataforma y elementos mecánicos.

Tecnológicamente, incorpora el sistema de tracción inteligente que BMW denomina comercialmente "BMW xDrive" y que comparte con el X3 y X5. El sistema cuenta con un diferencial con embrague multidisco controlado electrónicamente que es capaz de aplicar la fuerza del motor a las ruedas del eje que mejor contacto tenga con el asfalto. Pero para mejorar el comportamiento dinámico a la enésima potencia, el X6 estrena una nueva función denominada Dynamic Performance Control que es capaz de distribuir la fuerza entre las dos ruedas del eje posterior, tanto en fases de aceleración como de deceleración. El diferencial incluye un elemento adicional, compuesto de un planetario doble y embrague multidisco accionado eléctricamente, con la que se varía la distribución de la fuerza incluso cuando retiramos el pie del acelerador.

El Dynamic Performance Control es uno de los elementos clave para obtener una estabilidad de primera categoría. Por ejemplo, si efectuamos una maniobra brusca o sobrepasamos los límites de adherencia en curva, el xDrive reduce la fuerza aplicada en las ruedas posteriores para evitar que derrapen. Por su parte, el DPC dosifica el par de la rueda trasera exterior, sometida a una carga mayor debido a las fuerzas centrífugas, desviándolo hacia la rueda trasera que se encuentra en el interior de la curva.

Además, el X6 puede llevar opcionalmente el sistema de dirección activa. Su funcionamiento permite modificar el ángulo de giro en función de la velocidad. Aproximadamente, a 90 km/h la dirección es más directa, para ganar en agilidad. A altas velocidades es más indirecta para favorecer la estabilidad en línea recta. Cuando llega la hora de aparcar, tan sólo tenemos dos giros de volante hasta llegar a los topes.

Inicialmente, el BMW X6 estará disponible con cuatro motorizaciones, dos de gasolina (un 6 cilindros de 306 CV y un V8 de 407) y dos diésel, ambos con bloque de 6 cilindros y con una potencia máxima de 235 y 286 caballos. Toda la gama mecánica dispone de doble turbocompresor e inyección directa, excepto el xDrive30d de 236 CV. Todas las motorizaciones están acopladas a una caja de cambios automática de seis marchas.

La mecánica estrella es, sin lugar a dudas, el nuevo propulsor V8 de gasolina con 407 CV, como anteriormente hemos comentado. Es el primer motor de gasolina de ocho cilindros con los turbocompresores y los catalizadores montados entre las filas de cilindros. De esta forma se consigue un conjunto más compacto y se reducen las pérdidas de presión en el lado de aspiración y escape.

El X6 más potente consigue una velocidad máxima de 250 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,4 segundos, todo esto con un consumo medio homologado de 12,5 litros a los 100 km. Con esta cifra tan ajustada, BMW se sitúa nuevamente como un fabricante de referencia en cuanto al aprovechamiento energético. Por último, su habitáculo cuenta con cuatro asientos independientes. El salpicadero, idéntico al del X5, presenta un volante deportivo de serie con cambio por levas.

 

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