Treinta y ocho años después resucita uno de los mitos americanos, el Challenger, un deportivo de altas prestaciones y apariencia musculosa que saldrá a la venta en primavera. Únicamente se van a fabricar 6.500 unidades y sólo estará disponible en el mercado americano, a un precio final de 37.995 dólares.
Estéticamente mantiene el diseño, a imagen y semejanza del modelo de los setenta, con unas líneas muy marcadas y un aspecto musculoso. Su carrocería supera ligeramente los 5 metros de longitud. Para desarrollarlo, los ingenieros de Dodge se basaron en la plataforma LX, presente en el Dodge 300C y Charger.
Potencia bruta
Bajo el capó encontramos un propulsor HEMI V8 6.1 de 425 CV y 569 Nm de par máximo, que comparte con el resto de las versiones SRT8. A pesar de tratarse de un coche de generosas dimensiones y elevado peso –1.878 kg–, sus prestaciones están a la altura de lo que se espera de un deportivo puro y duro. Es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos y de 0 a 160 km/h en 16,5 –recordemos que el Lamborghini Gallardo lo hace en 13,6– y alcanzar una velocidad máxima de 273 km/h. En 2009 aparecerán dos nuevos motores (un V6 y un V8 de 5,7 litros), que tendrán una potencia inferior a la del actual.