Por delante casi parece una de las primeras locomotoras, porque hay que ver qué paragolpes delantero tan extraño, exagerado, grande… y bonito lleva, todo hay que decirlo. Sobresale mucho con respecto al morro, presidido por esa gran parrilla de la marca, casi con diseño de camión, como queriéndose imponer a todo y a todos. Pero es que el Nitro es todo "chapa" por fuera, casi en detrimento de una superficie acristalada ínfima. Por eso es original; más que ninguno, a nuestro juicio.
Tal y como se ve en las imágenes, es el Dodge Nitro, el nuevo producto de la marca americana que estará disponible en los concesionarios en junio. Es un tracción trasera con posibilidad de acoplar el eje delantero electrónicamente, y dispondrá de dos motores a elegir: el típico americano de cuatro litros en gasolina y un más civilizado (y conocido) turbodiésel que la marca ya usa en otros modelos.
Herencia
En el Nitro se adivinan herencias de la hermana Jeep. Estructuralmente es el mismo coche que el Cherokee (los responsables de la marca dicen que del próximo Cherokee). Y una vez en el habitáculo te das cuenta por la postura de conducción. Ahí estás descentrado un poco respecto al pedalier y al volante, pero sobre todo al primero. El cambio queda también lejos, aunque si conduces un automático, asunto resuelto. Tampoco hay un reposapiés… ni casi espacio para colocarlo; y esto último llega a hacer incómoda la conducción. Por lo demás, las formas interiores del salpicadero están bastante bien resueltas y hasta son originales también. Todo es cómodo y los plásticos ofrecen un más que aceptable nivel de acabado. La postura de manejo es alta y con tan poco cristal te sientes distinto, pero sin que ello perjudique la visibilidad.
Detrás el espacio es el esperado para un coche de su tamaño (más de 4,5 metros de largo y 1,80 de ancho) con un respaldo algo corto, defecto éste bastante común en los TT de su especie para ofrecer una buena visibilidad hacia atrás desde el retrovisor interior. Y del maletero hemos de destacar más la bandeja deslizante, que permite cargar objetos pesados con mucha facilidad, que sus 369 litros de capacidad.
¡Hasta 260 CV!
El Nitro tendrá en su lanzamiento dos mecánicas que, desde luego, no dejarán mucho lugar a dudas. Entre ellas, la típica americana de 4,0 litros en gasolina (la menos vendida, así lo esperan, pero que ahí está) con nada menos que 260 caballos. Este seis cilindros desde luego tira con bravura de la carrocería y sin mayores problemas, aunque otra cosa son los consumos, harina de otro costal. No en vano, lo monta el R/T, o sea, la versión pretendidamente deportiva.
Por otro lado, el "best seller" de este modelo es el 2.8 CRD de 177 caballos, mucho más razonable en cuanto a todo. Y principalmente, a consumos, aunque en determinados momentos también en bajos. Mientras el R/T podrá elegirse con cambio automático únicamente, el CRD lo hace con las dos posibilidades. De los precios, se sabe que estará a partir de 28.000 euros el diésel y de 30.000 el gasolina. Del comportamiento, ya adelantamos que con un eje rígido trasero no se obran maravillosas precisamente, pero al menos es más que conducible en asfalto bueno y en otras muchas circunstancias.