En esta ocasión, Giugiaro ha vuelto a estar presente en un salón estadounidense con una propuesta en la que ha tomado como modelo uno de los iconos deportivos de aquel país, el Mustang. Lo ha reinterpretado respetando sus cánones básicos en lo que se refiere a las líneas generales de su diseño y a sus proporciones. No obstante, en detalle, sus formas son más modernas, más fluidas, y sus puertas son de apertura vertical.
También el interior mantiene formas clásicas, pero con tecnologías modernas y unos revestimientos propios del Far West. Su motor es un V8 de 4,6 litros y 24 válvulas que en origen desarrollaba 300 CV, y que los técnicos de Italdesign han llevado hasta los 500 al añadir a su inyección un turbocompresor con intercooler. Como es costumbre en Giugiaro, es un concept car rodante.