jueves, 20 de noviembre de 2008 Buscar

Novedades

Mazda 2

19/06/2007

Manuel Doménech

Mazda 2

La marca japonesa ha empleado una estrategia contraria a la habitual en el segmento B para su nuevo utilitario. Es más pequeño que el actual y pesa menos para conseguir un menor consumo, pero tiene las mismas cotas de habitabilidad.

Es el primer utilitario de la nueva generación que no crece y que pesa menos que el modelo al que sustituye. Es 40 milímetros más corto (3,89 metros), 15 mm más ancho (1,70 m) y 55 milímetros más bajo (1,48 metros), mantiene la misma distancia entre ejes y pesa 100 kilos menos, lo que supone ahorros de combustible en torno al 15% y emisiones inferiores a los 140 g/km.

La ligereza de peso ha sido básica en su desarrollo, obtenida gracias a la construcción de un nuevo bastidor más compacto y ligero en el que se han empleado hasta un 53% de aceros de alta resistencia, optimizándose su rigidez con el empleo de largueros longitudinales bajo el suelo y de elementos como un completo arco de seguridad para unir los pilares B.

Así, el bastidor pesa 22 kilos menos que el del anterior modelo. La suspensión es 13 kg más ligera; los asientos delanteros y el sistema de escape, 5; los altavoces de las puertas, 1; los sistemas eléctricos, 2,9, y la refrigeración, 1,9.

Aerodinámico
Dinamismo, formas compactas, pero al mismo tiempo atléticas, y líneas redondeadas y expresivas marcan una diferencia abismal respecto al modelo actual, sin que ello signifique una menor habitabilidad. El maletero admite desde 250 (pierde 18 respecto al Mazda2 actual) hasta 787 litros de capacidad.

La aerodinámica ha sido tenida muy en cuenta para lograr el objetivo de reducir los consumos, y en este sentido presenta un coeficiente de penetración de 0,31 (0,32 el actual) y un área frontal de 2,11 metros cuadrados (2,17 el actual).

La imagen del interior es moderna y deportiva, con una única combinación de colores (negro y plata) en el salpicadero y los revestimientos, tres tipos de tapicería textil en tonos oscuros, un volante de tres radios, un cuadro de instrumentos con gráficos fáciles de leer y una consola central con los mandos agrupados en dos menús circulares alrededor de una pantalla central. Destacan una guantera de gran capacidad con una abertura exterior para depositar documentos de uso habitual y multitud de huecos de todo tipo para guardar objetos.

Ecológico
Cuando en octubre se inicie su venta se podrá elegir entre tres motores de gasolina, dos de 1,3 litros y uno de 1,5. Los primeros tienen 75 y 86 caballos y emisiones de CO2 de tan sólo 129 g/km. Sustituyen, respectivamente, a los 1.2 y 1.4 del actual modelo. El otro, que sustituye al 1.6 de 101 CV, tiene una potencia de 103 caballos y sólo emite 140 g/km de CO2 a la atmósfera. Todos están asociados a cambios manuales de cinco velocidades, aunque también habrá automáticos, y en diciembre llegará la variante diésel, el conocido 1.4 CRTD.

La primera toma de contacto fue con la versión 1.5, un motor con una sonoridad atemperada y bien asistido por un cambio muy adecuado a sus características de progresividad, cuyo consumo, de 5,9 litros, parece más el de un diésel que el de un gasolina potente.

Pero lo que más nos sorprendió es su agilidad, confort de marcha y estabilidad, fruto de una revisión completa del chasis, con nuevos tarados de una suspensión heredada del actual modelo, un eje trasero de torsión de gran efectividad que ayuda a la dirección eléctrica (de buen tacto y precisión) a mantener siempre la trayectoria del coche y unos frenos de mayor tamaño.

 

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