No se atrevieron entonces a confesar que el coche diseñado por Giugiaro era un SW, y por eso lo posicionaron donde no le correspondía. De ese modo, su éxito, salvo en Italia, ha sido relativo. Ahora reconocen su error y lo colocan en el segmento idóneo, como un SW moderno, en un segmento en el que son fundamentales el confort, la racionalidad, la seguridad y el diseño.
Precisamente el diseño marca la diferencia entre el primer Croma y el nuevo. El frontal ha cambiado radicalmente, adoptando las formas y los contenidos de los Bravo y Grande Punto, con faros, calandra, parachoques y entrada inferior de aire nuevos y con aletas modificadas. Debido a ello, el coche tiene tres centímetros más de longitud. En la zaga se aprecia un parachoques más envolvente con dos tonalidades distintas, la inferior negra, y un nuevo alerón situado en la parte superior del portón que refuerza su estética. La silueta lateral y el resto de las dimensiones permanecen sin cambios.
En el interior se observa una presentación diferente en lo que atañe a las tapicerías y los revestimientos empleados, una calidad de realización en alza y un cuadro de instrumentos rediseñado por completo. Mantiene las mismas cotas de habitabilidad y la misma capacidad, 500 litros, de un maletero con doble fondo. Incluye equipamientos tan interesantes como el Blue & Me (con o sin navegador), un DVD de nueve pulgadas orientable y un nuevo equipo de sonido Interscope HIFI Sound System. Todos los modelos llevan ESP de serie y hasta nueve airbags.
Sin novedad mecánica
La oferta de motores sigue formada por dos propulsores de gasolina –1.8 de 140 CV y 2.2 de 150 CV– y tres propulsores diésel Multijet –1.9 con 120 y 150 CV y 2.4 de 200 CV–. Y las transmisiones pueden ser de cinco o seis velocidades, manuales o automáticas, dependiendo del motor.
Tampoco ha cambiado el chasis, con suspensiones independientes (McPherson delantera y multibrazo trasera), dirección asistida electrohidráulica y frenos de disco, por lo que su comportamiento, equilibrio y confort no han cambiado respecto al primer Croma.
Los precios no se han comunicado, pero serán más competitivos que los del Croma actual. Se pondrá a la venta en España en diciembre con una garantía de cinco años o 500.000 kilómetros, y la posibilidad de devolverlo si el cliente así lo decide, debiendo pagar tan sólo 0,5 euros por kilómetro recorrido en el período de pruebas, que Fiat estima en uno o dos meses y en 3.000 kilómetros.