sábado, 04 de septiembre de 2010 Buscar

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Su frontal se asemeja mucho al del Mondeo, por la forma trapezoidal de la parrilla y la generosa toma de aire inferior invertida, entre otras cosas.

04/12/2007

Manuel DOMÉNECH

Nuevo Ford Focus 2008

No han pasado ni siquiera dos años desde la aparición de la segunda generación del Focus y Ford ha procedido a una completa remodelación estética del mismo. ¿Hacía falta? La verdad es que no, pero ha sido una buena idea homologar su apariencia con la de los nuevos modelos de la marca.

La aplicación del lenguaje de diseño "Kinetic Design" al Focus aporta una nueva dimensión de deportividad y dinamismo a su carrocería, que no cambia de dimensiones, pero es distinta casi por completo respecto al modelo actual. En Ford aseguran que el único elemento de carrocería que se mantiene es el techo. 

La remodelación del Focus se ha basado en la aplicación de cinco conceptos: diseño, seguridad, interior, tecnología y calidad de conducción. En cuanto al diseño, la aplicación de la filosofía "Kinetic" ha dado como resultado un coche que visto desde su parte delantera se asemeja mucho al nuevo Mondeo, debido a la forma trapezoidal de la parrilla y la generosa toma de aire inferior invertida y a la adopción de unos faros que fluyen hacia atrás y que pueden contener la tecnología más actual en materia de iluminación (luces bixenón o el sistema de alumbrado adaptativo AFS). El parachoques es, lógicamente, muy distinto.

Las superficies se han hecho más musculosas y los pasos de rueda son más evidentes, lo que, junto al marcado perfil que recorre el lateral del coche, da lugar a una silueta claramente "Kinetic". En la zaga se han rediseñado el portón, con una luneta de contorno diferente, los grupos ópticos –que pueden incluir diodos luminiscentes (led)– y el parachoques. Las nuevas llantas y los detalles cromados de la carrocería aumentan la sensación de calidad del modelo.

Seguridad y calidad
Son dos aspectos que se han tenido muy en cuenta en el nuevo modelo. Todas las versiones de la nueva gama, que empezará a venderse a finales de enero con las carrocerías de tres y cinco puertas y familiar, dispondrán de ESP de serie. La iluminación frontal se ha mejorado en cuanto a la distribución y el haz de la luz, y lleva un sistema de encendido automático de luces en caso de frenada de emergencia y un avisador de pérdida de presión en los neumáticos.

El interior muestra signos del "Kinetic Design" en la forma y el aspecto de la consola, casi igual que la del Mondeo, y en el diseño del cuadro de instrumentos, con gráficas más fáciles de leer y controles iluminados en rojo. Cambian los materiales, de mayor calidad, mejor tacto y nuevos colores, y, según versiones, aparece una consola central Premium con toma de corriente de 230 voltios y botón de arranque "Ford Power"; un elemento que, junto con el sistema de llenado de depósito sin tapón "Ford Easyfuel" y el mencionado avisador de presión de neumáticos, da idea de la calidad tecnológica del coche.

Continuidad mecánica
Su chasis no ha evolucionado –no hacía falta, según Ford–, y la verdad es que tanto la suspensión como la dirección y los frenos demostraron estar a un gran nivel en la toma de contacto con él. De hecho, su comportamiento ha mejorado al tener unas vías delantera y trasera más anchas. Y los motores, que son los mismos que utiliza el actual modelo –refinados y con menores consumos y emisiones–, cumplen perfectamente con su cometido.

La oferta contempla nueve, cinco de gasolina (con cilindradas desde los 1,4 hasta los 2,5 litros y potencias desde 80 hasta 225 CV) y cuatro diésel TDCi, con cilindradas desde los 1,6 hasta los 2 litros y potencias desde 90 hasta 136 caballos. Salvo los motores 2.0 TDCi de 136 CV y 2.5 de gasolina, que cuentan con cambios manuales de seis marchas, todos los demás están asociados a los de cinco. Los propulsores 1.6 y 2.0 de gasolina podrán llevar cambios automáticos de cuatro velocidades, y el 2.0 TDCi de 136 caballos estrenará la transmisión Powershift, manual automatizada de seis velocidades con doble embrague. Desarrollada conjuntamente con el especialista Getrag, permite un consumo de 5,8 litros y unas emisiones de CO2 de 154 g/km.

Además, habrá un motor Econetic basado en el propulsor CDTi 1.6 de 109 CV, que tiene un consumo de 4,3 litros y unas emisiones de CO2 de 115 g/km, y el Flexifuel 1.8 de 125 caballos, preparado para utilizar biocombustible E85.

 

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