Diseñadores y técnicos de la marca han demostrado que querían acertar con el nuevo Corsa. Es por ello que, cuando se inicie su comercialización a principios de octubre, utilizarán como reclamo comercial un eslogan corto y claro "C’Mon", derivado de la palabra inglesa "come on!" que significa algo así como "¡vamos!". Incluso, mientras lo desarrollaban, llegaron a compararlo con un tiburón porque "se iba a comer a la competencia". Tan convencidos estaban que grabaron dos pequeños tiburones en los soportes laterales de la tapa de la guantera...
No obstante, y aunque el coche nos ha gustado por diseño, amplitud interior en las plazas traseras en cuanto a distancia para las piernas y altura con respecto al techo, equipamiento, oferta mecánica y soluciones de fácil uso, se nos antoja algo caro frente a esa competencia.
Opel ha acertado al diferenciar las carrocerías del Corsa como método para atraer a un mayor número de usuarios, pues si el Corsa de segunda generación era demasiado femenino, el de la tercera resultaba demasiado serio, ese tipo de coche que un joven no quiere porque es el que podría tener su padre. Ahora, ofrece dos alternativas radicalmente distintas: un tres puertas que sugiere un pequeño coupé deportivo para jóvenes y un cinco puertas de filosofía familiar.
Más grande
Con 3,99 metros de longitud, 18 centímetros más que el anterior Corsa, se sitúa en la parte más alta del segmento B, el ocupado por el Renault Clio, el Peugeot 207 y el Fiat Grande Punto, con el que comparte plataforma, longitud y bastantes elementos. El frontal es más largo que en el anterior modelo por requerimientos de seguridad respecto a los peatones, pero también lo es (dos centímetros) la distancia entre ejes, lo que hace posible un habitáculo más amplio en todas sus cotas y más cómodo.
El maletero, con una capacidad mínima de 285 litros, dispone de un suelo doble que permite una división horizontal. En su posición más alta ofrece una superficie de carga plana cuando se abate el asiento trasero, alcanzándose en este caso un volumen de 700 litros. El hecho de que el respaldo del asiento se incline 7,5 grados facilita la colocación en el maletero de objetos voluminosos.
Es un coche bien presentado, con decoraciones lacadas en negro o metálicas en volante y consola central dependiendo de los acabados. Hay cuatro diferentes: Essentia, Enjoy, Sport y Cosmo, dotados con completos equipamientos de confort y seguridad. La calidad de realización es buena, aunque los plásticos empleados tienen un tacto demasiado duro.
Oferta completa
Cinco motores para empezar y un sexto, el más potente de todos, un mes y pico más tarde. Una oferta mecánica de primer orden que en 2007 se completará con la correspondiente al modelo OPC: turbo gasolina de 1,6 litros y 193 CV. Presenta asimismo tres transmisiones manuales, de cinco y seis velocidades, y la automatizada Easytronic.
En la toma de contacto con el nuevo Corsa nos convencieron más las mecánicas diésel que las de gasolina, sobre todo comparando las de 90 caballos. De todos modos, hay que decir que el 1.3 CDTi tiene pocos bajos, por lo que hay que usar más de lo normal el excelente cambio de seis velocidades que monta. Del 1.7 CDTi hay que ponderar las prestaciones y el consumo, un funcionamiento poco ruidoso y la posibilidad de llevar un cambio de relaciones más cortas asociado al acabado Sport, junto con una dirección de asistencia progresiva variable y un chasis deportivo con tarados más firmes.
Existen distintas puestas a punto del chasis dependiendo de las motorizaciones. Es más cómoda la suspensión normal, con un buen equilibrio entre estabilidad y confort. Sin embargo, la deportiva nos ha parecido demasiado dura (no seca), lo que hace que conducir por carreteras "rotas" sea ciertamente incómodo. No obstante, los ingenieros de Opel nos confesaron que aún están optimizándola, ya que los coches utilizados en la toma de contacto eran preseries.