jueves, 20 de noviembre de 2008 Buscar

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Porsche Cayenne GTS

20/11/2007

Rafa J. CID

Porsche Cayenne GTS

El nuevo GTS, con sus 405 CV, se sitúa por prestaciones a medio camino entre los ya conocidos Cayenne S y Turbo. Sin embargo, gracias a su nuevo chasis, logra batir en carretera incluso a su hermano mayor. Te contamos cómo.

Si el Porsche Cayenne es, de largo, el SUV más ágil del mercado, ahora incrementa todavía más su ventaja con respecto al resto de contrincantes con la llegada del GTS.

Sobre el papel, hablamos de una versión intermedia entre los ya conocidos S y Turbo, pues sus 405 caballos así lo sugieren. Pero, en realidad, para él en exclusiva se ha desarrollado una nueva suspensión independiente con muelles y amortiguadores que puede sustituir a la ya conocida de tipo neumático que montan todos los demás Cayenne. Gracias a ella, y a un reglaje de la misma más deportivo todavía, el GTS es más ágil en carretera incluso que el Cayenne Turbo. Y eso es mucho.

Sobre el asfalto, hemos comprobado cómo el GTS con esta suspensión resulta todavía más controlable que con la neumática, que de todas formas permanece disponible para él, y de hecho seguirá siendo más adecuada para los que utilicen su coche habitualmente para viajar. Con la nueva, a cambio de perder un poco en confort de marcha y esa excelsa suavidad sobre las superficies bacheadas, el GTS se acerca más que nunca a un deportivo más bajo y ligero.

La deportividad se ha acentuado no sólo con la llegada de los amortiguadores; éstos, por primera vez en el Cayenne, son regulables gracias al sistema PASM (Porsche Active Suspension Management). Además, los muelles son más rígidos que en el S –modelo tomado como base para su desarrollo–, al igual que la estabilizadora delantera (la trasera en cambio es algo más suave). La altura libre al suelo, por otra parte, ha bajado 22 mm.

Y no se vayan todavía, aún hay más: el GTS estrena también el sistema de estabilizadoras activas (PDCC), que elimina absolutamente por completo los balanceos de la carrocería en los giros.

Resumiendo, aunque el Cayenne Turbo es el más poderoso, el nuevo GTS se convierte en el cachorro más ágil de la manada gracias a su nueva suspensión con amortiguadores, que opcionalmente puede ser regulable (PASM) y contar con estabilizadoras activas (PDCC). Nunca un vehículo tan grande y pesado había sido tan ágil. Verdaderamente, resulta impresionante.

Motor
En cuanto al propulsor, se trata del ya conocido V8 de 4,8 litros de cilindrada, con inyección directa, que genera para la ocasión 405 CV a 6.500 rpm y 500 Nm de par. Los 20 caballos extra frente a la versión S se deben a retoques en la admisión y a la eliminación de obstáculos en el flujo de aire, desde la mencionada admisión hasta el tubo de escape, que cambia incluso su sonido cuando se conecta el modo "Sport", que viene de serie. Este botón ajusta la respuesta del motor para hacerla más directa.

Ha sido asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades, y en opción está disponible el cambio Tiptronic.

Estética del Turbo
Si del Cayenne S ha heredado la base, del Turbo toma la imagen. Así, en el frontal, las amplias tomas de aire son similares a las de este último. Los pasos de rueda han crecido para albergar las nuevas y mayores llantas –295/35–, y embellecedores negros son novedad en los pilares. Destaca, a su vez, la salida de escape doble. Por lo demás, sobre todo en el interior, se mantiene intacto: sigue siendo de verdadero lujo y, tanto por materiales como por acabados, se sitúa como un referente en el mercado. El lujo nos inunda allá donde miremos o toquemos.

 

 

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