Ya con 240 caballos puedes pensar que hablamos de un deportivo incómodo, bajito, duro, etc. Pero no, ésa es la potencia de uno de los coches mejor resueltos de nuestro "panorama nacional automovilístico": el León Cupra 2.0 TFSi. No en vano es también uno de los automóviles con más aceptación en ventas.
A por todas
Ése es a nuestro parecer el leitmotiv del León Cupra. Nos vamos con lo de siempre, que es un familiar al uso (eso sí, camuflando prácticamente también a la perfección las puertas traseras), pero en realidad encubre un conjunto perfectamente resuelto para erigirse en uno de los mejores coches deportivos que hay, o al menos el que mejor combina ambas parcelas. Por si fuera poca leña en el fuego, su precio muy por debajo de los 30.000 euros lo sitúa en un punto de interés preferencial, como nos dirían en un banco a la hora de pedir una hipoteca.
Esos casi 250 caballos le sirven precisamente para ofrecer unas prestaciones fuera de toda duda, y que siempre nos complacen. Cuenta con un motor de bajos suficientes para dejarnos pegados al asiento y que, gracias a la ayuda del turbo, se muestra prácticamente imbatible en cuanto a efectividad y agrado de utilización. Unido al cambio de seis marchas de excelente ejecución (aunque con un pomo quizá exagerado en volumen), es una máquina casi perfecta para enfrentarse a la carretera y siempre salir contentos. Si a todo lo demás unimos un chasis que responde, tenemos las emociones aseguradas cuando de rodar duro se refiere. Lo dicho: un coche cercano a lo perfecto.